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DESDE UN MARTÍ PRECURSOR, LA CRÓNICA: ESE HÍBRIDO

DESDE UN MARTÍ PRECURSOR, LA CRÓNICA: ESE HÍBRIDO

Lic. MERCEDES RODRÍGUEZ GARCÍA,

Profesora Titular Adjunta de la Facultad de Humanidades,

Universidad Central Marta Abreu, de Las Villas.

Quiero comenzar esta conferencia tomando como punto de referencia una sola definición -de las decenas que existen- sobre la crónica,  género al que algunos autores como Vivaldi, García Luis, Martínez Albertos, Gargurevich, por citar a algunos, le reconocen afinidades con otras naturalezas periodísticos; es decir, admiten su carácter híbrido, y la asocian especialmente con la información, el reportaje y el comentario.

Hasta dónde es y no es así, lo veremos más adelante, aunque, desde mi particular experiencia profesional tal ambivalencia constituye una característica del periodismo contemporáneo, del que no escapan la generalidad de los textos que publican nuestros medios de prensa.

Lo que sí debo dejar sentado desde el inicio es que la crónica, no importan subclasificaciones, se articula en torno a un eje narrativo y relata en la misma medida que comenta.

Veamos como la definió José Martí, a quien ciertos editores y lectores detractores le objetaban a su prosa el «fastuoso vuelo retórico» y cierta «lengua parlera», amén de la prolongada extensión de los escritos, algo que puede ser cierto pero discutible durante sus primeras incursiones en el verdadero ambiente de la prensa, cuando se muestra demasiado esteticista, cuestión muy frecuente entre los literatos de la época, que se refugiaron en el periodismo.

Para Martí «La crónica es la novela de la historia».

Novela -pienso- en cuanto a la búsqueda de novedades y a esa cierta dosis de ficción que exige la recreación de ambientes y de hechos sin apartarse de la realidad, ni de la posible verdad, pero matizado el relato por las muchas ideas y sensaciones que, desde el «yo» de quien escribe, afloran narradas, descritas y juzgadas de manera elegante y amena.

Historia en cuanto a que, en la crónica -más que en cualquier otro género periodístico-, han de latir el tiempo y sus acontecimientos. De ahí que al ser la historia referencia a todo, la crónica también lo sea al mostrar lo pasado, pero vivo y activo en lo presente; y lo presente, juzgado, valorado, por quien lo protagoniza, directa  o indirectamente, pero siempre de manera intensa.

Y ¿saben ustedes cómo trabajaba nuestro Apóstol?

Martí adquiría los principales periódicos y revista de Nueva York y de otros estados, y se entregaba a su concentrada lectura. Con sumo cuidado seleccionaba los temas de mayor trascendencia, los hechos de mayor actualidad.

Así escribió las crónicas para La Nación, de Buenos Aires. Pensemos solo en una, en aquella sobre la inundación en Johnstown, Pensylvania, ocurrida el 31 de mayo de 1889, pero reflejada por él nueve días después.

La cobertura que dio la prensa a la tragedia que costó la vida a 2 mil 200 personas y pérdidas materiales por más de 10 millones de dólares, fue copiosa. Así que a Martí no le faltaron, desde su mesa en Nueva York, detalles noticiosos que le permitieron enmarcar el texto dentro de un pensamiento filosófico trascendente, y, a diferencia de otras Escenas Norteamericanas en las que agrupaba y sintetizaba numerosas y variadas noticias bajo un denominador común, en la antes referida crónica el proceso ocurrió a la inversa, es decir, el hecho de la inundación se expandió por todo el texto, tal como correspondía a la magnitud de la catástrofe.

Veamos ahora, según cuenta a su amigo Manuel Mercado vez, cómo era su método de escritura:

«Peso cada palabra y le doy vueltas y no la dejo por acuñada hasta que creo que no lleva nada de perniciosa o indiscreta [...] Entre un mundo de papeles le pongo estas líneas. Se reiría de mí si me viera. De un lado a otro, un rimero de libros políticos, para que ni una de las afirmaciones de la Historia de la Campaña vaya sin sentimiento sólido. Del otro, Historias italianas, para refrescar recuerdos de Garibaldi, sobre quien tuve que hablar ayer. Al codo Darwines y Antropologías, porque ahora hay aquí un Congreso Antropológico. Y Cuba en el corazón, pidiéndome mis mejores pensamientos...»

Ya en este punto, pudiéramos adentrarnos en algunas valoraciones sobre la crónica, sobre todo para que aprecien como el término alcanza un grado de ensanchamiento al punto de sobrepasar los límites de su más estricto significado dentro del periodismo, hasta considerar, bajo la generalización del término, los más diversos escritos, ya sean informaciones cablegráficas de corresponsales, narraciones de sucesos políticos, sociales, noticias literarias, reseñas de espectáculos, secciones financieras, tribunales, relatos, anécdotas, etc., etc.

Sin hacer la historia de su evolución en el tiempo, lo cierto es que el término crónica llegó a calzarse con tanta fuerza en los sistemas de comunicación, que no resulta nada extraño que existan infinidad de novelas, poemas, reportajes cinematográficos titulados: Crónicas de aquello...  Crónicas sobre esto... Crónicas para lo otro..., etc.

El diccionario de la Enciclopedia Encarta define el término crónica como: Historia en que se observa el orden de los tiempos. Artículo periodístico o información radiofónica o televisiva sobre temas de actualidad.

Como ven, vuelven a reiterarse los términos historia y actualidad. Por lo tanto no podría llamarse crónica a ninguna obra que no cuente una historia actual.

Pero no basta esta sencilla definición. Para una ideal más cabal y conceptualizadora del género en nuestros tiempos, cuando el vertiginoso flujo de las telecomunicaciones vía satélite y la utilización de las llamadas Nuevas Tecnologías de la Información y de la Comunicación (NTIC) obligan a repensar todo el periodismo, resulta muy difícil esclarecer si lo que se escribe y se lee pertenece a uno u a otro género.

Se trata de una mezcolanza tremenda. Más, en tales circunstancias, la crónica puede salir ganando gracias a la ductibilidad, interés humano y estilo personal que la distinguen. No importa si el cronista trata un asunto pasado o actual; si su lenguaje es de alto vuelo poético o de rasante dimensión informativa. Lo que describa y comente, lo que traslade y cómo lo traslade al lector, será siempre su visión íntima. Al decir de Juan Gargurevich, salido «del pincel del pintor que interpreta la naturaleza, prestándole un acusado matiz subjetivo».

Yo pienso que como nunca antes la crónica afianza su carácter híbrido entre la nota informativa (que dada su actualidad pasará a la historia); el reportaje (que es una historia contada con sentido de actualidad); y el comentario, que no carece de ninguno de los atributos señalados.

Entonces, ¿qué rasgos básicos distinguen a la crónica del resto de los géneros?

Según Hugo Rius Blein, «la crónica es un relato informativo de actualidad que de preferencia se ciñe al orden cronológico del tiempo, escrito con vuelo literario en el que el autor describe con vivos colores, emplea imágenes, puede desatar con cierta libertad su imaginación y se propone transmitir impresiones y puntos de vista personales con la intención de provocar emociones y reflexiones».

Si la comparamos con la nota informativa, cuya estructura se basa estrictamente en los hechos objetivos más significativos, el primer elemento distintivo sería todo lo contrario, es decir, el carácter subjetivo de la crónica, en tanto que recoge únicamente los elementos que más impresionaron e interesaron al autor para sus propósitos, por supuesto, también informativos.

Con respecto al reportaje, donde el hecho es una constante, en la crónica el hecho constituye el punto de partida. En el reportaje el material se halla en el terreno de los hechos, e invariablemente hasta ese lugar se traslada el periodista, cuestión que en la crónica no es absolutamente necesario, -ya lo veíamos en Martí- pues el escritor partirá indefectiblemente de sus impresiones y el material yacerá en su propio pensamiento.

En el reportaje el hecho es la causa misma, en la crónica, la motivación. El reportaje implica una circunstancia de actualidad con referencia a un propósito de originalidad para ofrecer las seis caras de ese  dado que es la noticia; la crónica, un propósito artístico, una obra de creación estética con referencia a una circunstancia de actualidad donde las caras las escoge el cronista. El reportaje explica, interpreta, analiza. La crónica, fundamentalmente, propone, imagina.

Si graficáramos el asunto un tanto a lo Gargurevich, diríamos que el reportaje sería una fotografía fidedigna, y la crónica, una personalísima pintura impresionista.

¿Y con respecto al comentario? Bien, según Julio García Luis, el comentario puede apelar eventualmente y para su bien, a la imaginación del su autor, a cierto desenfado y toques coloridos, pero para triunfar en su empeño tendrá que recurrir a una gruesa y certera batería de argumentos persuasivos.

¿Y la  entrevista? ¿Podríamos prescindir de ella, ya no como género, sino como un recurso más para redactar una buena crónica?

A mi juicio la entrevista constituye un ingrediente previo -a veces imprescindible- para la elaboración de una crónica, concebida esta última a partir del protagonismo visible de personajes que se mueven en torno a la acción, a la historia de que se trata.

Ya no el editorial, que si bien trata de abarcar un problema dado con la mayor amplitud y universalidad posible, no admite alejamientos de la idea central, se escribe desde la primera personal del plural, su estructura es más estable que la del artículo, amén de su contenido político inobjetable.

Nos quedaría la comparación con el artículo de fondo o artículo general. Pues también son marcadas las diferencias respecto a la crónica, cuya estructura es flexible en extremo, y su transcurrir no tan lógico, lento, y reflexivo como en el artículo.

Concretemos, a partir del criterio de varios autores, los rasgos distintivos de la crónica:

La crónica constituye «un puente directo entre el lector y el periodista a través de historias, evocaciones, recuerdos, personajes, lugares, hechos o situaciones, trabajados con la acentuación del relato, ese fluir narrativo que desplaza imperceptiblemente las acciones frente a los ojos y la imaginación del ciudadano consciente», dice Hugo Rius.

En la crónica el periodista hace uso de las técnicas propias de la literatura, y fundamentalmente, de una prosa exquisita que es, a la larga, «lo que permitirá la adicción del lector a aquellos detalles que desfilan como una sucesión de escenas que despiertan los más disímiles sentimientos», según A. Benítez.

De ahí que la crónica plantee un mayor grado de exigencia, pues su materialización requiere varios pasos de envergadura, entre ellos, el trabajo de reportería.

La crónica es sinónimo de autosuficiencia, en el sentido que debe sostenerse por sí misma, mantener cautivo al lector y permitir su «liberación» solo al final del relato, cuando la historia ya ha sido degustada y asimilada a través de la multiplicidad de sus detalles.

Para la crónica, a diferencia de la noticia, solo es válido una de las seis interrogantes básicas: ¿Por qué?, pero no en el sentido propio de la noticia pura, sino visto en la perspectiva del cúmulo de preguntas que se plantea el cronista en su etapa previa de escritura.

Digamos que es la disyuntiva del cronista: un ¿Por qué?, de gran tamaño, un tema rigurosamente delimitado que nos acerca al tipo ideal de crónica, algo así como un primer plano o aproximación de la cámara hasta los blancos buscados u objetivos perseguidos.

La crónica es como una obra de teatro donde los personajes cobran vida y se mueven con entera libertad en medio de un eje que permitiría constituir el corazón de la historia. De ahí su carácter de intemporalidad, ya que, el placer gratificante lo otorga su lectura hoy o la que se haga dentro de diez años.

¿No es acaso esto último lo que sucede con las crónicas de José Martí?

La crónica se perpetúa a través de los años, prevalece y logra salir indemne frente a los estragos del tiempo.

No hay temas malos y temas buenos, sino buenos o malos cronistas. Aún aquellos temas considerados intrascendentes o agotados, pueden cobrar vida si existe vida dentro del cronista, si se imponen la fuerza de su narrativa y la manera peculiar de abordar el tema, el hecho, la circunstancia, el lugar.

Solo se escribe lo que se siente bien. Por eso las crónicas no se deben forzar. Si las ideas no acuden es porque el asunto no está lo suficientemente maduro o porque nos encontramos desmotivados. Si no le salen, abandone la idea y pásesela a otro colega.

Dice Martín Alonso:

«La crónica es semejante a esas copas de cristal de Bohemia, delicadísimas, de fina transparencia y leve como las plumas. Antes de lograr una perfecta, se quiebran y rompen muchas entre las manos del más hábil obrero.»

En la crónica hay una frontera que no se puede traspasar, so pena de caer en una fosa pestilente, y es el límite que separa lo sublime de lo ridículo, al decir de Rolando Pérez Betancourt.

¿Fórmulas para hacer una buena crónica?

No las tengo. Y es que posiblemente no haya un género tan subjetivo en términos absolutos como la crónica, de ahí su variedad e infructuosos intentos de clasificación. En mi caso, cuando decido escribirla ya antes la he sentido. Cuando tecleo, lo hago poseída por todos los demonios, santos y espíritus existentes en el cielo y en la tierra.

Sin  embargo aconsejo estudiar y leer mucho el género. La excesiva confianza en lo intuitivo, daña y nos atrasa. No olvidemos el sabio consejo que Nicolás Guillén dio a un a impetuoso joven,  poeta genial en ciernes:

«Joven, comprendo

Su desesperación y prisa.

Pero creo

Que para deshacer un soneto

Lo anterior es hacerlo.»

Valgan entonces estas recomendaciones, que en realidad constituyen cualidades del buen periodista:

Sea buen observador. El periodista, cada vez que se encuentra con un personaje tiene que saber meterse dentro de él, darle un poco la vuelta y mostrar lo más recóndito. Tiene que captar detalles que para otros pasan inadvertidos.

Si utiliza el diálogo, la primera condición es que sea significativo, que diga algo. No reproducir sino lo que sea psicológicamente revelador.

El contexto tiene gran interés para la narración porque sitúa a los hechos en su escenario propio para que el lector los perciba con más facilidad.

Tenga en cuenta siempre estos tres elementos: acción, tipos y ambientes, que no siempre tienen que ir o estar equilibrados en el corpus del relato, sino que predominará siempre uno de ellos, según la narración y el narrador, porque no hay nada más cierto que el «estilo es el hombre».

Una última recomendación sería permanecer informado acerca de todo lo que acontece; leer mucho y bueno; escuchar radio; ver mucho cine y televisión de calidas; viajar; compartir con nuestros semejantes.

Mucho ayudan el dominio de las técnicas narrativas y de algunos recursos propios de la dramaturgia. Y, por supuesto, el conocimiento de las herramientas del oficio, que, en cierto sentido, pueden suplir al talento.

Sin duda, lo que más falta hace para escribir una buena crónica  -inspiración aparte-, es cultura,  conocimiento, autenticidad, sinceridad, sensibilidad, y una cuestión más difícil sobre la cual escribí hace unos días. Y me autocito:  «algo que no se puede explicar, pero que debe ser lo mismo que aguza el ojo al águila, excita el olfato al tigre y activa el oído a la gacela».

Eso mismo, una especie de sexto, séptimo y octavo sentidos, para que el resultado final no resulte forzado, ni absurdo, ni improvisado, ni enclenque, ni cursi, ni sensiblero.

Raras veces se pueden escribir crónicas todos los días como podría hacerse con las notas informativas. Hay pues que pensar y repensar el tema y solo cuando estemos en estado de ebullición, sentarnos a escribir. Luego es cuando llega el verbo, la palabra exacta, el adjetivo preciso para contar y describir, para sacar de la cabeza lo que se ha empollado en el pecho.

El caso de nuestro Martí es único. El poseía dotes poco comunes para habérselas con asuntos difíciles. Sus crónicas no podían ser superficiales porque él no lo era. (Jamás escribió una crónica de sociedad.) Su preparación asombrosa en muchas ramas del saber, su poderoso impulso de divulgar el conocimiento, lo empujaban a escribir incesantemente.

Martí conocía de pintura, de teatro, de literatura, de arte, de política, de religión, de jurisprudencia, de historia, de geografía... Pero sobre todo tenía la costumbre del color, y la fuerza del dolor; el ansia de libertad, el vuelo artístico del espíritu, y creo que todo junto  guiaba su poderosa y fabulosa pluma.

¿Era Martí demasiado bueno, demasiado noble, demasiado honesto; demasiado escritor, demasiado periodista, demasiado revolucionario; demasiado hombre, demasiado amigo, demasiado hijo, demasiado padre, demasiado hermano?

¿Fue demasiado radical en la forma y ello no se avenía con el espíritu de esas publicaciones? No lo juzguemos, leámoslo y aprendamos de él.

No por gusto se enfrentó a directores, editores y redactores de algunos de los periódicos donde publicó. Cruzó con ellos espadas del más temible acero epistolar. Unas veces ganó, otras, salió deprimido.

Más de 400 crónicas salieron de su pluma. Solo las llamadas españolas revelan que el autor se movió en algunos entornos referidos; en el resto, nunca estuvo presente en los hechos que explicaba, lo que prueba su capacidad descriptiva y narrativa.

Los procedimientos literarios empleados por Martí en las crónicas norteamericanas «constituyen la clave de su permanencia en nuestros días, cuando ya los sucesos referidos han perdido su valor periodístico.

Leámoslas, estudiémoslas y aprendamos de ellas.

Bibliografía:

Acerca de la crónica, Miriam Rodríguez Betancourt, pp. 7/30.

Géneros periodísticos, Julio García Luis, pp. 119/147.

Géneros periodísticos, Juan Gargurevich, pp.59/75.

La crónica, ese jíbaro, de Rolando Pérez Betancourt, pp. 24/24.

El periodismo como misión, compilación y prólogo de Pedro Pablo Rodríguez, editorial Pablo de la Torriente Brau, La Habana, 2002, pp. 322/336.

El periodista, un cronista de su tiempo, de Alejo Carpentier, editorial Letras Cubanas, colección Mínima, octubre 2004, pp.1/22.

TIEMPO DE BLOGUEO

TIEMPO DE BLOGUEO

Intervención en el V Taller Experiencias Didácticas en la Integración de Contenidos. Universidad de La Habana. Facultad de Artes y Letras. Temática: Las tecnologías de la información y las comunicaciones y la integración de contenidos.

MSc. IRAIDA CALZADILLA RODRÍGUEZ,
Profesora Auxiliar de la Facultad de Comunicación, Universidad de La Habana, y del Instituto Internacional de Periodismo José Martí. Editora de mesadetrabajo.

islalsur@yahoo.es
http://islalsur.blogia.com
http://mesadetrabajo.blogia.com

Desde que decidí abrir mi puerta personal hacia el ciberespacio –a la que llamo Isla al Sur en evocación perpetua a esta tierra imperfecta y querida en la que vivo-, de vez en cuando los desvelos me acosan y las madrugadas se extienden insertando este o aquel material, imaginando la alegría de los estudiantes cuando abran la página y estén ahí sus trabajos periodísticos, paridos con tinta joven, con visiones del hoy y el ahora cubanos. Pero he de ser sincera: ningún dolor de cabeza ha sido tan fuerte como para menguar mis satisfacciones como docente.

Y de eso precisamente se trata esta breve intervención ante profesores de nuestra Universidad de La Habana. De transmitirles, con la modestia de un sueño que crece, mis experiencias como bloguera desde octubre del 2006. Empeño que, es justo hoy aquí reconocerlo, también fue posible gracias a la colaboración del colega villaclareño Antonio García Acuña, quien “descubrió” el continente para el futuro contenido del blog, en medio de la multiplicidad de formatos que ofrece la red.

Mi público-meta posee características muy particulares: es emisor y destinatario. Son los futuros periodistas que a la vuelta de cinco escasos años estarán en los medios de comunicación como hacedores de noticias. Pero son, ya desde el primer curso académico de la carrera de Periodismo de la Facultad de Comunicación, entes constructores de ellas en un proceso de formación, preparación y superación permanentes.

Y son, es lo fundamental, principales protagonistas del blog, sus reporteros, los encargados de que esa página permanezca en la red con materiales de actualidad informativa, interpretativa y opinática. Isla al Sur es “su” periódico.

El blog les permite, ante la escasez de espacio en las publicaciones “de papel” o en “blanco y negro” como las llamamos en el gremio, contar con un medio que socialice sus trabajos y estos tengan el fin público que caracteriza a las producciones periodísticas. Entonces, los trabajos que entregan en las asignaturas correspondientes a los géneros periodísticos trascienden la revisión del profesor, que deja de ser el único destinatario, pues los materiales ahora están asequibles a un público que puede seleccionar, objetar, valorar, discernir o confraternizar acerca de la propuesta comunicativa que lee.

Estoy hablando de un blog docente, o como se le conoce internacionalmente: un edublog, valiosa herramienta que las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones ponen en manos de los profesores y que ha demostrado ser una excelente aliada para alcanzar la eficiencia pedagógica y favorecer el análisis, el debate, la confrontación de criterios y el crecimiento del conocimiento entre los alumnos, más allá de los límites del aula.

Digo más: valida el concepto de taller extramuros al que se puede acceder en cualquier momento para tomar de él experiencias ajenas y compararlas con las propias, y para también decidir ser parte de un proyecto común e integrador de las materias.

Ahora bien, la experiencia no debe tener límites para ningún profesor de cualquier carrera. O, al menos, no deben ser límites infranqueables. Requiere, sí, de adecuaciones a las materias que se imparten.

Contar con una página académica le permite al docente realizar una gestión comunicativa de doble vía con los estudiantes, en tanto se produce una retroalimentación desde lo interno (el aula) y desde lo externo (el blog) a un mismo tiempo; encauza a los jóvenes hacia la lectura actualizada, pues ahí están sus experiencias y las de sus compañeros y ellos quieren medirse, compararse, ser entes competitivos y capaces; se convierte el espacio en una tribuna de ideas para nuevas creaciones; y contribuye a formar y consolidar en los jóvenes el sentido de identidad y responsabilidad como autores que publicitan sus trabajos y de ellos dan cuenta cierta como fuente generadora.

A todo lo anterior se suma que ayuda a la contextualización de lo que, en la materia que se imparte, están abordando, profundizando, construyendo, el resto de los compañeros. Este último aspecto nos parece muy interesante como canalizador de reflexiones en un proyecto abierto, colaborativo y desarrollador, en el que el conocimiento se cimienta ininterrumpidamente. Es un espacio de punto de partida para el debate.

En esta tarea es vital el rol del profesor como mediador en el proceso de comunicación, expansión, socialización y construcción del conocimiento en los estudiantes. Él es un punto de equilibrio, una mirada madura, aguda y estratégica en el progreso docente. En este aspecto, además, es necesario que el profesor valide su condición de autor en las mismas materias de las que pide excelencia a sus estudiantes.

Así, el docente no solo adquiere mayor relevancia profesional delante de su alumnado, sino también, se convierte en un modelo referencial para los futuros periodistas. Es, además, un reconocimiento para los estudiantes, pues pueden compartir un espacio en que todos tendrán un objetivo común: la calidad de las propuestas, el sentido de responsabilidad, pertenencia y ética, y la confiabilidad de lo que se expone, garante de credibilidad.

Todo puede sintetizarse en un aprendizaje desarrollador que transita entre lo individual y lo colectivo o, en su máxima expresión: aprendizaje colaborativo, directo y emprendedor. Un laboratorio en la red pública que privilegia la flexibilidad, la actualización, la revisión permanente y la construcción del conocimiento desde lo personal a lo social e integrador.  

Pero el blog docente tiene aún un mayor alcance en el tiempo: es una base de textos teóricos y prácticos de actualidad para los alumnos que inician la carrera, cual especie de bibliografía realizada por jóvenes de su misma edad, igual experiencia, similar preparación cultural. Ellos en ese contexto pueden encontrar los trabajos que realizaron quienes les antecedieron y, por tanto, promueve la sana competencia de querer ser mejores porque ya saben de qué bases parten.

Desde mi experiencia en estos meses de trabajo, puedo mostrar la utilidad del blog, herramienta que me ha permitido no solo publicar decenas de trabajos de los estudiantes de primer año de Periodismo, y de los diplomados que para la especialidad ofrece la Unión de Periodistas de Cuba y el Instituto Internacional de Periodismo José Martí tanto en Ciudad de La Habana como en diversas provincias.

Al proyecto se han unido estudiantes de años superiores de la carrera y otros de Comunicación Social, así como alumnos de cuatro sedes universitarias municipales de la capital, quienes han participado con sus trabajos de examen en la asignatura de Fundamentos del Periodismo, con artículos de diversas temáticas y ya se preparan para enviar resúmenes de sus tesis de licenciatura algunos recién graduados de Comunicación Social de la SUM Felipe Poey del municipio de Plaza de la Revolución.

El blog se convierte también en una base de trabajos para los medios de prensa, que pueden publicarlos tanto en su edición en papel como digital. Y a ello se suma que no son pocos los colegas convertidos en asiduos lectores de los trabajos de los estudiantes, y así lo han expresado. Para ellos están abiertas las puertas de Isla al Sur. Es más, he requerido para mis clases de determinados trabajos referenciales y con prontitud han respondido enviándolos.

Creo que la mejor manera de ejemplificar la validez del proyecto es que hoy las visitas ya sobrepasan la cifra de las 9 200, considerada entre las más altas en el contexto de los blogueros cubanos.

Todo ello me hace ser una bloguera convencida. No desconozco las partes menos positivas que pueden asociarse a este tipo de publicación, pero creo que son de las buenas de las que debemos apropiarnos con fuerza.

Y, por sobre todo, creo sinceramente que el éxito de cualquier proyecto también depende de la honestidad, el fervor y la entrega con que se abrace. Valga, entonces, este tiempo de blogueo.

 

 

 

 

BREVE APROXIMACIÓN AL MUNDO DE LOS WEBLOGS

BREVE APROXIMACIÓN AL MUNDO DE LOS WEBLOGS

Lic. MIGUEL ERNESTO GÓMEZ MASJUÁN,

Profesor de la Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

masjuan@fcom.uh.cu

El fenómeno de las bitácoras no ha hecho más que empezar.

Solo ahora comienza muy tímidamente a ser tomado

en serio por los grandes Medios de Comunicación.

José Luis Orihuela

Los marinos llevaban registros de sus viajes y  de sus vidas en pequeños diarios llamados bitácoras. Muchos pasaron a la historia como importantes documentos. Por ejemplo,  el de Cristóbal Colón permitió conocer interioridades sobre su encuentro con las culturas americanas. Marco Polo se hizo famoso por las descripciones de los países asiáticos, cuidadosamente anotados en su diario.

Ahora vivimos tiempos nuevos y los diarios personales también pueden ser publicados con facilidad en Internet, son los weblogs.

Encontrar definiciones exactas para los weblogs no solo es complicado, sino que la búsqueda también corre el riesgo de quedar obsoleta ante la vertiginosidad con que se producen los cambios en el planeta Internet. Por el momento, los weblogs son comprendidos como sitios web donde se recopilan cronológicamente mensajes de uno o varios autores, sobre una temática o a modo de diario personal.

En ellos se  comparten elementos comunes, como una lista de enlaces a otros weblogs y constan de un archivo de entradas anteriores con enlaces permanentes para que se pueda citar una anotación. Además,  poseen una función que permite añadir comentarios.

Cualquier persona del mundo con un ordenador y una conexión a Internet puede crear en cuestión de pocos minutos su weblog o diario personal y publicar en él lo que estime conveniente.

La mayoría de los weblogs suelen ser sitios informales. Páginas personales con textos, fotografías y enlaces. Casi todos funcionan como diarios íntimos abiertos a la comunidad internauta y, en la mayor parte de ellos, se puede participar o contrastar opiniones. Lo normal es que una sola persona -el creador- los mantenga, por eso los hay de todo tipo y tendencia.

Un  weblog permite con facilidad la colocación en la red de una amplia variedad de contenidos. Así, pueden aparecer en línea ensayos, documentos en cualquier formato (Word, PDF, ficheros Power Point), gráficos y multimedia. Cada artículo o post aparece con la fecha en que fue colocado on-line para que los internautas puedan seguir la ruta de pensamiento del autor.

Los weblogs combinan distintos recursos de Internet: sirven como buscador, en cuanto recomiendan vínculos, se asemejan al correo electrónico por el estilo informal en el que están escrito, se relacionan con foros de opinión, ya que los lectores hacen comentarios y las páginas responden esencialmente a la interactividad.

De ahí que se les considere la nueva forma de hacer sitios web dinámicos. Es que al utilizarlos se resuelven la mayoría de los problemas que tienen las páginas estáticas, como falta de un buscador e índice, la dificultad de la actualización y la caducidad de los vínculos internos.

Para lograr la publicación de un weblog no se necesitan grandes conocimientos informáticos, puede ser tan sencillo como elegir un nombre de usuario y una clave. El nivel de complejidad de las páginas, su diseño y su contenido está muy relacionado con el conocimiento, la capacidad narrativa y la intencionalidad del autor.

El primer paso para crear un weblog es acceder a uno de los sitios que ofrece alojamiento gratuito, por ejemplo http://www.blogger.com/. Este es uno de los más populares, pero no el único. Los periodistas cubanos también emplean ya.com y wordpress.com.  La forma de crear un blog en cada uno de estos sitios es similar. Una vez allí se activa una cuenta personal, la persona elige un nick, luego monta la página en pocos minutos a través de estos pasos: título del log + descripción, opción de alojamiento, elección de dirección (por ejemplo http://nombre.blogspot.com/) y se pasa entonces a las opciones de diseño que están ya predeterminadas o el usuario puede crear su propia configuración. Fin de la historia. Ahora solo queda la actualización.

Este es un punto donde el periodismo cubano ha quedado detrás. No pretendo hacer en este artículo un análisis profundo del fenómeno de los blogs en Cuba, sobre todo porque ya la Msc. Milena Recio hizo una primera incursión en ellos, disponible en su blog personal: Enlaces, Para pensar el periodismo digital, pero sí resulta preocupante comprobar que los errores que la profesora Recio detectó en su estudio todavía se mantienen o peor, se repiten en los nuevos sitios creados.

Persiste el lento flujo de actualizaciones diarias y, además, es muy bajo el nivel de aprovechamiento de los recursos hipertextuales, interactivos e hipermediales que ofrecen los weblogs.

Seguimos atados a la rutina de reproducir en nuestra weblog el artículo publicado en el medio sin interiorizar una regla básica de ese periodismo "para y con Internet": el usuario que visita el blog no espera lo mismo que el lector, el radioescucha o televidente de los medios tradicionales.

Todavía es poco habitual en los weblogs de periodistas cubanos la presencia de enlaces o recursos de información que sirvan como complemento al post. Ante esta realidad, que a veces puede ser desalentadora, resulta imprescindible promover entre los periodistas y los estudiantes en las diversas facultades que ahora existen en el país, la necesidad de utilizar con sentido las nuevas herramientas. No hacemos nada si en las redacciones se instalan nuevos y modernos equipos, si se nos ofrece el servicio de conectividad remota en nuestros hogares y luego desaprovechamos el espacio socializador que nos brindan los weblogs.

Las posibilidades para desarrollar weblogs funcionales y que tengan un verdadero impacto en los usuarios son ilimitadas. El verdadero éxito dependerá de cuánto empeño pongamos en su elaboración y de nuestra capacidad de superarnos cada día.

Bibliografía:

Orihuela Colliva, José Luis: Internet: los caminos del futuro, en Revista Poética Almacén.

En  url: http://librodenotas.com/almacen/Archivos/003805.html Consultada el 10/9/07

Recio Silva, Milena: Blogs Cuba: Identidad atrincherada.

En url: http://enlaces.wordpress.com/2006/05/14/blogs-cuba-identidad-atrincherada-
tercera-parte. Consultada el 11/9/07

Rodríguez Calzadilla, Nora: Blogosfera cubana; recién nacido fenómeno que se abre pasos en la Red digital. En url: http://www.radiocubana.cu/documentales_radio/blogosfera_cubana_recien_nacido_fenomeno_

que_se_abre_pasos_en_la_red_digital.asp. Consultada el 10/9/07

SE COMPRA UN RABO DE CERDO

SE COMPRA UN RABO DE CERDO

Disertación ofrecida en el Festival de la Prensa Escrita'2006. 

Lic. JOSÉ AURELIO PAZ,

Periodista del Invasor, Ciego de Ávila

http://www.invasor.cu/

email: josea@enet.cu

Si no comienzo contándoles algo no me van a creer. Y lo peor es que se van a aburrir. ¿O acaso no me han invitado a hablarles en este taller de cómo contar una historia?

Nací en una casa mágica. Tan pronto teníamos un televisor o un tocadiscos como mismo, al amanecer, habían desaparecido como por arte de Birlibirloque. Mi padre no era un mago, sino un magnífico gastronómico y mejor jugador de Póquer. Las mañanas que él mismo se desaparecía mi mamá me tomaba de la mano y ya sabía yo, con mis diez años, que íbamos al Vivac a interesarnos por él.

Hasta ese momento nunca había visto un televisor. Como niño pobre nacido en los '50, solo recordaba la caja de zapatos recortada por mi madre, cuando tuve las paperas, a la que le pegaba, tras la tela, figurillas recortadas de papel que animaba, como sombras chinescas, con la luz de una vela.

De manera que el día que llegó aquel cajón mágico, gracias a un golpe de suerte de los juegos de azar, mi familia tomó rasgo de nobleza en el barrio. La hora de la telenovela de Palmolive convertía la sala en un estadio. Y la tanda de los muñequitos casi en un circo.

Mi madre, aunque tenía que limpiar la casa hasta tres veces al día, prefería compartir con la mayoría del vecindario sin televisor los destellos de aquel artefacto que comenzó a ser, para mí, como la maestra del Kindergarten, lo que hoy es el preescolar.

Una tarde en que mis padres recibían una visita y no se podía ver "los muñe", decidí probar lo que había aprendido de aquella "maestra" de patas finas y voz escandalosa. Tomé una mesa y, sobre ella, puse otra mesita. Y sobre la mesita una silla. Y, sobre la silla, yo, solemne, con un paraguas desplegado bajo el alto varal del techo de mi casa. "Si Micky, el ratón, lograba lanzarse de altos edificios convirtiendo su sombrilla en paracaídas, por qué yo no.

La historia terminó en la Casa de Socorros de la localidad. Caí desparramado. Mis huesos sonaron como castañuelas. Y a un grito mío corrió hasta la visita. La placas no arrojaron fracturas, mas, desde entonces, mi rodilla izquierda me recuerda esta historia, de hace cuarenta y tantos años atrás, el día en que comencé a desconfiar, para toda la vida, de aquella caja mágica que pretendió ser mi maestra.

Me han pedido que dé una lección de cómo contar una historia en Periodismo. Tamaña barbaridad. Las lecciones son asignaturas y el verdadero periodismo se lleva en el corazón. Nadie enseña lo que nos pertenece por tradición, por generación espontánea de la literatura oral, aunque penosamente, en nuestro país, se haya casi perdido ese momento mágico en que, a punto de acostarnos, nuestros padres nos llenaban el mosquitero de maléficos dragones y princesas salvadas por valerosos mancebos que, no sé por qué, o sí sé, siempre eran rubios y de ojos azules. Ahora es el Play Station, o el video de Disney, el que hace de abuelita.

Y las primeras preguntas que quiero hacerles, para inquietarlos son: ¿Es que acaso el Periodismo tiene que, al final, sucumbir al placer de la fábula en cierta prostitución cómplice con la literatura?

¿Es que también estamos viviendo el temor que mantuvo en vilo a José Arcadio Buendía y a Úrsula Iguarán durante generaciones, cuando se unieron en matrimonio teniendo vínculos consanguíneos, hasta que a la familia le nació un hijo con cola de cerdo?

Lo primero que quiero decir es la perogrullada de que no hay Periodismo sin historia, aunque a veces nos parezca que a nuestra prensa le falta, precisamente, ese cromosoma; el de contar algo que interese, lejos de toda intención de propaganda política, en que muchas veces se difumina nuestro ejercicio del oficio, como retablo sonoro de la idea que queremos comunicar.

De manera que obviamos casi siempre un elemento clave de la literatura, pero que puede servir de mucho al Periodismo; la hipérbole como figura literaria, que destierre la línea recta del aburrimiento, por ser camino conocido, y se vaya por los trillos de contar algo hermoso, impactante, que nos haga creer una historia, quizás exagerada en su apariencia, pero viva, tejida en su esencia a puro hilo de sentimiento y humanidad.

¿Acaso nuestra Isla no es ese Macondo navegable y navegado donde muchas veces no se puede distinguir entre realidad e irrealidad, donde una visión desproporcionada de nosotros mismos ha estado signada por la condición de fortaleza sitiada en que hemos vivido por más de 40 años, lo cual casi nos ha convertido en un territorio mágico, como el espacio ficcional de García Márquez? Aquí cualquier cosa puede suceder. Aquí lo maravilloso convive con lo cotidiano y, muchas veces, lo cotidiano le destierra. Un lenguaje evocador y preciso nos sofoca, nos hace emplear palabras laudatorias para expresar una idea que, en la mayoría de los casos, vale por sí misma.

No es cuestión de colocarnos a la par de la "industria periodística del siglo XXI", globalizante y globalizada, en la cual las historias se atornillan a pura rosca para defender las mentiras de los poderes hegemónicos.

Si no ser como la estirpe de los griots, aquellos ancianos venerables que contaban las mágicas aventuras de Las mil y una noches en los zocos marroquíes, convirtiendo algo real en mágico por el toque de encanto con que se narraban las increíbles historias de princesas y palacios.

Hecho este preámbulo, vayamos a lo que se supone debe ser mi fórmula para ustedes, la cual, aclaro, no parte de ninguna otra aula que no sea la experiencia de luchar, cada mañana, contra lo que yo llamo oficio del marrano, esa pretensión de hacer Periodismo y que muchas veces se nos queda en el acto mismo de ensuciar la hoja de papel.

PRIMERO

Una historia cualquiera, por muy bien contada que esté, no agarra al lector por el cuello si carece de un título sugerente, a veces poético, a veces tramposo, en el mejor sentido del término, que se erija como preámbulo de la fiesta de lectura que debe anunciar. Cierto es que, signados en ocasiones por la premura del cierre y otras por el facilismo o los esquemas, tomamos al vuelo cualquier frase, y se la ponemos de sombrero, sin establecer una seria relación que nos resuma oficio e imaginación.

Sin dudas, un periodista no es solo alguien que traslada un pedazo de realidad al papel, al sonido o a la imagen. Tiene que ser también un creador, un artista en el arte de saber engarzar las palabras para que encanten; es decir, para comunicar algo.

De modo que un buen título ha de ser premisa de una buena historia contada con creatividad.

SEGUNDO:

Si la historia tiene conexiones con el ser humano que la cuenta será doblemente impactante y, por ende, creíble. No es lo mismo hablar de una guerra desde detrás de un teléfono o una pantalla de televisión, que desde el propio escenario de los hechos.

¿Por qué, entonces, ese temor a partir de lo más cercano que tenemos, como experiencia personal, y que muchas veces desperdiciamos? ¿Ese yo que, finalmente, se convierte en un nosotros mejorado? Un periodista de verdad tiene que aprender a hacer, como el actor, un desnudo público. Solo que si el primero es corporal, este es un strip-tease del espíritu en busca de una empatía, no solo visual sino, además, comunicativa de esencias.

Uno de los males distintivos del periodismo del Siglo XX, según señala el Máster brasilero en Comunicación Social José Marques de Melo, fue el menosprecio atribuido al protagonismo de los individuos en la construcción de la Historia. Debido a que "Las metodologías hegemónicas privilegiaron el papel sociopolítico de las estructuras, de las instituciones o de las masas. Como si estas no fuesen accionadas por personalidades dotadas de carisma o fuerza persuasiva. Correspondió siempre a tales liderazgos impulsar revoluciones o conducir procesos de cambios radicales". (De biógrafos a biografiados: periodistas en la historia. José Marques de Melo, Internet)

Y señala que el círculo vicioso fue roto parcialmente por la acción de intrépidos periodistas que construyeron, a la hora de biografiar personalidades, emocionantes historias de individuos que, al final, dejaron una visión de la sociedad misma donde se desarrollaron estos.

Filón que, rápidamente, fuera aprovechado por los historiadores en círculos académicos, para reconstruir el tiempo histórico de una manera menos almidonada, más desinhibida y más asequible a las grandes masas de lectores.

Está el caso de Joao do Rio, el llamado "reportero maldito", quien enfrentó a las élites nacionales de principios del siglo XX al introducir la cotidianidad de las clases populares en reportajes brillantemente publicados en la prensa de la época. O de Euclides da Cunha, quien fue el primero en revelar, en su obra Los Sertones, no solo las atrocidades cometidas por quienes se suponían grandes héroes de guerra, sino también la verdadera realidad del interior brasileño, sumido en la miseria y el atraso.

Pienso que el periodista es un ser humano como otro cualquiera, cocido a base de historias contradictorias, de experiencias similares a las de cualquier mortal. Luego entonces, en tanto soy capaz de descubrirme a los demás, con mis imperfecciones y mis entuertos, la gente comienza a creer en mí más allá de supuestas cofradías libres de yerros.

De manera que la conexión sicológica entre el que cuenta la historia y el que la recibe tiene que darse en un contexto de identificación o de rechazo del problema, que termine en una especie de exorcismo espiritual y humano que nos mejore.

TERCERO:

Lo que yo denominaría como la  dramaturgia de la palabra. Eso a lo que tanto le tememos, a veces por facilismo y otras por incapacidad, y que no podemos obviar si de narrar de modo subyugante se trata. El periodista que cuenta tiene que leer varias veces, en voz alta, para escucharse a sí mismo en la cadencia de las frases, los puntos y las comas. En decidir si primero va el adjetivo y luego el vocablo o viceversa, en la búsqueda de una sonoridad que apunte a un estilo.

Es como esa pieza musical que está escrita en un mismo pentagrama, pero que, luego, cada artista la toca a su manera, según su aire y esa sensibilidad propia que le distingue de las demás interpretaciones.

Comenta el narrador y dramaturgo argentino Abelardo Castillo  que no es lo mismo decir "ahí está la ventana" que "la ventana está ahí". En el primer caso se prestigia el espacio, en el otro se privilegia el objeto. De modo que en toda sintaxis hay una interpretación del mundo donde se produce la historia.

En mi opinión la primera frase es definitoria a la hora de atrapar la atención del lector. Creo que todo el mundo que haya leído Cien Años de Soledad, de García Márquez, está apto para recitar, casi de memoria, la frase con que inaugura su novela: "Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo."

Nótese que aquí el hielo, a partir de la sintaxis, acoge la connotación de paisaje, de lo inaudito, de lo fantástico, de lo nunca visto.

Y, para ello, han de tenerse presente los elementos que el propio Nóbel de Literatura señalara en una charla a los alumnos de la Escuela de Cine y Televisión de San Antonio de Los Baños, como elementos fundamentales a la hora de contar una historia:

-Sorprender el momento exacto en que surge una idea, como el cazador que descubre de pronto, en la mirilla de su fusil, el instante preciso en que salta la liebre. Es decir, escribir la imagen de lo que se quiere contar en el momento exacto en que se visualiza. Y eso habla un poco de la inspiración inherente a todo acto creativo y, por ende, al Periodismo también.

-Anotar hasta los disparates que se nos ocurran y tenerles en cuenta porque, a veces, con un simple giro lingüístico, dan paso a soluciones muy imaginativas de problemas que laten en la sociedad. Aquí el Gabo habla de agilidad en las acciones y de creer que todo puede sernos útil, siempre que pase por el tamiz del talento.

-Continuar alimentando la manía de contar, que todos padecemos en mayor o menor grado.

Y aquí, finalmente, quiero detenerme. En la vida cotidiana, personal de cada uno de nosotros, somos unos tremendos cuentistas sin llegar, en algunos casos, a vivir del cuento. El cubano puede levantarse sin café o hacerse un acordeón mal oliente en un "camello" hacia el trabajo, pero Pepito, esa especie de conciencia ciudadana entre el choteo y su base de realidad, no puede faltarnos. Podemos afirmar que somos dados a las historias contadas, de boca en boca, por raíz.

Entonces, ¿por qué privar a nuestro periodismo de ese bendito encantamiento que viene con lo cotidiano? ¿Por qué construir desde la prensa una realidad de cartón que, en ocasiones, se derrumba ante otra, compleja, diversa, contradictoria y rica en matices?

No son estas palabras un llamado a fabricar mentiras por la mentira misma de ser leídos con interés. El asunto es medular. Es cuestión de hacer más potable nuestra rica realidad a partir de esos destellos, casi ininteligibles, que solo el corazón puede transformar en luz para mover los resortes de la vida toda.

La prensa no está para edulcorar o travestir esa realidad. La credibilidad no está en el canto laudatorio o en la crítica de abordaje piratesco, sino en ser nosotros mismos, como misma es nuestra nación; compleja y unida sin llegar a tocar las falsas trompetas de lo unánime que, al final, anuncian un cielo sin asidero al paisaje.

La Patria está en nosotros. El compromiso también, de modo que no es necesario estar acentuándolo constantemente en una prensa a veces cargante, a veces aburrida, que no hurga, como debiera ser, en el diapasón sonoro de la sinfonía que somos y que fuera anunciada, mucho antes, por el propio Don Fernando Ortiz cuando nos comparó con el oloroso plato, casi prohibitivo ahora, por el precio de las viandas, en los mercados agropecuarios.

No le temamos al nacimiento de la cola de cerdo. En definitiva, seremos nosotros mismos, sin perder nuestra esencia, con algo diferente, en la búsqueda de un oficio más ameno, más profundo, más comprometido, más martiano, como nos enseñó, sin quererlo ni pretenderlo, el Apóstol de Cuba.

Antes de escribir siquiera la primera línea y pretender hacer periodismo, pensemos  en lo que Pablo Milanés dijo, magistralmente, desde una de sus antológicas canciones: "Muchas veces te dije que antes de hacerlo/ había que pensarlo muy bien/ que a esta unión de nosotros/ le hacía falta carne y deseos también."

REPENSAR LOS ROLES AUTOR-LECTOR. ENTRE DEBERES Y HACERES

REPENSAR LOS ROLES AUTOR-LECTOR. ENTRE DEBERES Y HACERES

Acercamiento a la hipertextualidad y la interactividad en el periodismo digital cubano.


Lic. ANIDELYS RODRÍGUEZ BRITO,

Profesora de la Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

La permanente innovación tecnológica provee nuevas herramientas para la producción de contenidos y servicios que no remiten necesariamente a la inauguración de nuevos usos comunicativos, sino que perfeccionan, agregan, renuevan, perpetúan los moldes precedentes, a partir de las novedosas posibilidades expresivas del ciberespacio.

Hace una década, los medios cubanos comenzaron a adentrarse en la Red, en un alumbramiento prematuro, apresurado, violentado por necesidades políticas reales de ampliar la presencia del país en espacios físicos y virtuales. Lejos de nacer tras un proceso de gestación natural, espontáneo; el advenimiento de las web periodísticas cubanas, se ha correspondido, generalmente, a emergencias coyunturales.

Estas urgencias han dado a la luz web periodísticas que, casi en su totalidad, han denotado el desconocimiento de las dimensiones de la comunicación en Red, así como las profundas afectaciones que el nuevo entorno ha provocado en los contenidos, las organizaciones, las audiencias, y los propios emisores.

En el devenir del nuevo perfil profesional en Cuba, las prácticas cotidianas, las horas-máquina, han sido la escuela común -y única durante no pocos años- de los hacedores de los medios digitales cubanos. En nuestro país, los condicionamientos culturales, la necesidad de la aprehensión cultural de lo digital, intervienen considerablemente en la disyunción entre deberes y haceres.

La "nueva" narrativa hipertextual

Los medios tradicionales al construir un discurso de la realidad con un único camino de principio a fin, refrendan la asida concepción de secuencialidad propia de la cultura occidental. La continuidad discursiva solo se concibe apelando a la semiosis infinita

"El periodista que hemos conocido es un narrador concentrado en su discurso, muy observador del texto y poco observador del contexto del texto, diríamos. Los medios tradicionales son meros continentes del tributo que cada periodista y cada «material» hacen al todo. Ya sea en el periódico impreso, en la revista radial o en el noticiero de televisión, los discursos aparecen casi siempre yuxtapuestos, y en el mejor de los casos coordinados por débiles y a veces artificiales elementos conectivos. Las formas en que se ordena la reunión de narraciones o relatos sobre la realidad responde casi siempre a razones extratextuales. Esta puede ser una de las causas fundamentales del modo fragmentado en que se representa la realidad en los medios tradicionales. En los espacios informativos se introduce un número limitado de relatos sobre sucesos cuya interrelación no puede ser dilucidada fácilmente. Los aconteceres narrados no suelen guardar entre sí ninguna relación aparente. Los distintos planos y aristas de la realidad casi nunca se cortan -nótese el argot geométrico. El acontecimiento no se interpreta cabalmente: algunas de sus caras solo se yuxtaponen. La desconexión entre los acontecimientos relatados, provengan o no de una misma circunstancia, dificulta una comprensión compleja de la realidad, sesga la capacidad de análisis crítico, y permite que la omisión de hechos o de «enfoques» pase inadvertida para el público, y acaso también para los propios periodistas". 

El hipertexto, una de las potencialidades más extraordinarias del periodismo para y con Internet, busca acercarse al pensamiento humano, al sustentarse en el acceso no secuencial a los contenidos  y rompe definitivamente con el "muro de la página, [propio de la] Galaxia de Gutenberg, donde la lógica del discurso y la misma continuidad de la lectura imponen un desarrollo estrictamente lineal, la relación espacio-tiempo conspira contra la dialéctica, creando una dimensión que, literal y metafóricamente, puede denominarse plana".  

Desde la perspectiva informática, el hipertexto se traduce en un conjunto de nudos (palabras, páginas, imágenes, gráficos, sonidos) relacionados por un entretejido de conexiones.  El ambiente informático del hipertexto electrónico "favorece la interacción amigable con la representación icónica de las estructuras de información y de los comandos".

La hipertextualidad deviene un concepto revolucionario desde su concepción misma: rompe con los límites y la jerarquía de la información, establecidos por el emisor y al decir de George P. Landow, se deben abandonar los actuales sistemas apegados a nociones como centromargen, jerarquía, y linealidad, sustituyéndolas por la multilinealidad, nudos, nexos, redes, trayectorias irregulares

No existe un núcleo central sino centros provisores. A partir de cualquier enlace es posible llegar a los otros eslabones por medio de conexiones múltiples. Al establecer su recorrido, cada lector configura un texto específico, provisional, de acuerdo con sus intereses. El hipertexto potencializa así la lectura multisecuencial y la construcción de sentidos.  El recorrido no lineal faculta nuevas posibilidades de intervención por parte de los lectores. No existen más recursos únicos y definitivos para la lectura.

La hipertextualidad se traduce en posibilidades de participación para el usuario toda vez que subvierte el modelo de comunicación unidireccional de los medios tradicionales. En la práctica, lejos de sujetar al lector a un tipo de organización particular de jerarquía informativa, este puede sugerirla en cierta medida; se trata de ofrecerle un producto que le proponga una serie de senderos, y/o le posibilite intervenir en "la producción y colocación de lexias asociadas (no derivadas), autónomas e independientes". 

Varios autores coinciden en situar al hipertexto electrónico, como la base para la reconfiguración de la actividad periodística al proporcionar nuevas prácticas de escritura y lectura: "la estructura hipertextual de las historias y el apoyo de elementos audiovisuales implican el nacimiento de nuevas fórmulas narrativas y la consiguiente redefinición de los géneros periodísticos clásicos". 

En este sentido el hipertexto favorece la intertextualidad, entendida como doble apertura: del texto al exterior -con fronteras móviles y temporales, en la práctica se traduce en el acto de conectar textos de sitios distintos a partir de temáticas semejantes-, y del texto al lector situado fuera del hipertexto, aunque provisionalmente.

La intertextualidad puede asociarse entonces con las características de ausencia de cierre del hipertexto electrónico: "La permanente abertura del texto al lector frustra la expectativa de un fin que proviene de la narrativa tradicional. Las múltiples conexiones posibles amenazan el cierre habitual, pues estimulan al lector a comenzar a leer un nuevo texto sin haber terminado el anterior. Esto conlleva incertidumbres relativas al fin del texto, a la cantidad leída y a lo que aún resta por leer". 

Siguiendo la clasificación del hipertexto propuesta por la profesora Milena Recio, en el devenir de las web periodísticas cubanas, encontramos el predominio de los hipertextos organizativos -enlaces que intervienen en la estructuración y organización del sitio en general. Nos permiten interactuar desde la Portada o Index y simulan la acción de pasar una página con la punta de los dedos-. El hipertexto informativo -enlaces dentro de los contenidos que proporcionan la ampliación de fuentes, informaciones, conocimientos- ha sido muy poco explotado, lo que resta movilidad al usuario y aleja a los medios cubanos del modo de presentar y leer la información en el entorno digital. En este sentido, solo algunos sitios periodísticos cubanos han adoptado la concepción de "noticias relacionadas".

Los medios digitales cubanos han heredado también la descontextualización  de la prensa tradicional. Los elementos relacionados, antecedentes, y consecuencias de los hechos narrados, son obviados frecuentemente. De este modo quedan subutilizadas las posibilidades documentales del hipertexto, que permite, mediante enlaces, que cualquier palabra pueda ser punto de partida para una ampliación documental por parte del lector.

En el contexto cubano apenas si ha proliferado la abertura del texto hacia el exterior -intertextualidad- y la conexión en red para posibilitar que el usuario acceda a las fuentes de la información. La intratextualidad ha sido mucho más favorecida.

... La promesa interactiva

La interactividad suele estar asociada a dos concepciones fundamentales: una enfocada en la relación del usuario con la máquina, y otra que enfatiza en "las relaciones interpersonales mediatizadas por las máquinas". La primera está asociada, desde una perspectiva informática, al estudio de interfaces. La segunda ha sido esbozada desde una arista sociocultural.

A diferencia de la interacción, la interactividad supone que el usuario no es un testigo pasivo de la información. Se estará generando interactividad "si [el usuario] cuenta con los estímulos suficientes para integrar las herramientas informáticas y comunicarse con ellas, volcando sobre la información primaria sus ideas y su creatividad". 

Desde la dimensión sociocultural, la interactividad es la traducción de la participación social al ciberespacio, y como tal puede estar sometida a manipulaciones. No es sin embargo hasta que el usuario pasa de la exploración a la creación de contenidos, que se puede hablar realmente de participación sustantiva. 

La interactividad constituye una de las herramientas más revolucionadoras de la Red, en tanto subvierte completamente el modelo transmisivo de los medios tradicionales, así como la demarcada relación emisor-receptor, del paradigma dominante en el devenir de la comunicación de masas.

En la Red de redes asistimos al desplazamiento del rol controlador de  editores y periodistas sobre los contenidos y la audiencia, propio de los procesos de comunicación pública institucionalizados. En el "nuevo" entorno mediático, todos somos potenciales emisores, receptores y fuentes de información al mismo tiempo.

Esta modalidad comunicativa exclusiva del escenario digital, provee espacios para los discursos marginados tradicionalmente: permite al usuario participar en la creación del producto, y le posibilita interactuar con el emisor, con otros usuarios, y con los contenidos. 

En la práctica, las publicaciones digitales suelen moverse entre tres niveles de interactividad: el primero, se caracteriza por la posibilidad de entrar en contacto con el periodista o webmaster del sitio por medio del correo electrónico para hacer reclamaciones, ofrecer sugerencias o solicitar información. En un segundo nivel, el lector es llamado a opinar a partir de las opciones dadas. El tercero, comprende las prácticas en las cuales el usuario contribuye a la elaboración de la noticia -en este nivel "la separación entre autor y lector será apenas una contingencia nunca absoluta y reversible en cualquier momento." 

A partir de la activación de enlaces informativos de la propuesta hipertextual, pasando por meros elementos de retroalimentación, hasta la cooperación del usuario en las dinámicas comunicativas propias del ciberespacio y el intercambio con otros usuarios, varios autores coinciden en señalar cierta gradación de la interactividad. En este sentido encontramos consenso sobre la existencia de cuatro posibles niveles que se suponen respectivamente, en la medida en que van ganando en complejización:  

1- "La actividad que logra el usuario a partir de ciertos atributos de hardware (a través de dispositivos periféricos como el teclado, el mouse o los speakers).

2- "La acción sobre la interfaz de software (las interfaces gráficas, y el sistema de ventanas, multiplicaron las posibilidades de interactividad con el usuario).

3- "La acción del usuario sobre el sistema (mediante la «personalización», la definición de trayectorias, etc.).

4- "Cuando se pasa de la exploración a la creación (el sistema permite la modificación no prevista de antemano, el usuario puede agregar contenido y trabajar en colaboración con otros usuarios)".

La interactividad supone construcción de sentido entre los actores de la comunicación: "Los medios periodísticos online tienen ante sí la potencialidad de provocar un desplazamiento radical desde un modelo difusionista, hacia un modelo de relación interactivista, en lo cual quedarían conjuntamente implicados varios niveles y funciones del periodismo contemporáneo: el contenido, el proceso y el encargo social. La variación en una sola de estas dimensiones no asegura tal desplazamiento. Y es lo que ocurre en la mayoría de los casos cuando solo se valora, desde una perspectiva tecnologicista, como fundamental, la introducción de mecanismos o dispositivos de interacción que en la práctica no proveen nuevas formas de valorizar voces e ideas hasta ahora marginadas dentro de los procesos de la comunicación pública".

En el contexto cubano la interactividad es vista con mucho recelo. No se puede desconocer que Cuba ha sido un país bloqueado y agredido por más de 40 años e Internet ha devenido también como escenario para este enfrentamiento. La sobredimensión de este elemento, además de las carencias tecnológicas, tiene un alarmante reflejo en la escasa implementación de herramientas interactivas en las publicaciones electrónicas de los medios de prensa cubanos.

Todavía son muy escasos los recursos interactivos de que dispone la prensa online, y muchas veces no rebasan "el mínimo encargo de permitir la conexión entre personas. (...) Sabemos, por la simple observación y la relación cotidiana que tenemos con medios de prensa online, que las informaciones y las opiniones que pueden aportar los lectores siguen siendo marginales dentro de la propuesta que hacen los medios".

Las opciones interactivas que aparecen en los medios digitales cubanos, más bien son modos de retroalimentación que permiten a los usuarios, comunicarse con el webmaster y/o con la redacción, vía un buzón de correo electrónico común. La posibilidad de enviar un mensaje directamente a los periodistas a través de la dirección electrónica de cada uno de los que escribe para Internet, no es de uso corriente. Dentro de la propuesta que hacen los medios digitales cubanos, no han sido concebidos espacio abiertos a las informaciones y opiniones que puedan aportar los lectores.

El margen de participación abierto al usuario ha sido sumamente limitado. La mayoría de las encuestas están diseñadas para respuestas predeterminas, donde la función del usuario se limita a marcar una de las opciones presentadas por el medio, que propone también las preguntas. Los foros de debate siempre se montan para referirse a los sucesos priorizados en las agendas de la prensa, y en todos los casos están "mediados" por un emisor que decide lo que publica o no, y en el momento en que lo hace. Los chats -aunque promueven los temas informativos priorizados por el medio-, han sido escasos.

Se hace necesario valorar, en el caso de la interactividad -herramienta que revoluciona el paisaje comunicativo de los medios tradicionales-, hasta qué punto es más pertinente continuar aplazando esta cualidad que le confiere el nuevo entorno al periodismo digital, o trazar una estrategia consecuente con los riesgos que pueda implicar su asunción, en nuestro contexto.

La hipertextualidad, como la interactividad y el periodismo digital propiamente, se baten entre los modelos ideales que describen el deber ser y los que se corresponden con las prácticas profesionales. El prometido ideal teórico de repensar los roles autor-lector ha quedado aplazado. La cifra de las web periodísticas cubanas contabilizadas hasta la fecha, dan fe de que se ha rebasado un primer momento, donde era preciso e inminente nuestra salida online. Ahora se impone trabajar en función de un producto periodístico acorde a las nuevas y cada vez mayores exigencias del entorno digital. Lo prioritario es "articular formas eficientes, novedosas y revolucionarias de comunicar, de poner en común. Y esto se justifica tanto por la urgencia de sobrevivir como por la urgencia de perdurar."

 

UN ACERCAMIENTO AL PARALELISMO HISTÓRICO-TEÓRICO ENTRE RADIO Y FUNCIONALISMO

UN ACERCAMIENTO AL PARALELISMO HISTÓRICO-TEÓRICO ENTRE RADIO Y FUNCIONALISMO

Lic. RENITEAU JEAN, Profesor de la Universidad de Puerto Príncipe, y Lic. YANELA SOLER MAS, Profesora de la Universidad de La Habana.

reniteau27haiti@yahoo.es

yanela@fcom.uh.cu

La radio genera teorías propias. Se ha insistido en que ella es convergencia tecno-científica y la relación hombre máquina ha incrementado esta aserción. La radio es muestra de la interdisciplinariedad y transdisciplinariedad que ofrecen el mercado, la sociedad de masas y la racionalidad científica. Así, surge la idea de estudiar la relación entre radio e investigación de la comunicación masiva, tomando como base la corriente funcionalista. Nuestra visión se centra en la radio como sujeto y objeto de estudio. Como sujeto, se analiza su evolución e inserción en la sociedad. Como objeto, se toman sus aplicaciones desde el punto de vista tecno-científico y estructural, su institucionalización y las regulaciones jurídicas que la controlan.

Avance técnico de la radio frente a los efectos poderosos de los medios

El estudio teórico-histórico de un medio se valida al abarcar el aspecto de la organización social contemporánea a su surgimiento. La radio nació en una sociedad de masas que hacía emerger nuevas formas de organización, de cultura y de consumo. Esa sociedad se constituía en el actor principal de la modernidad y en objeto de estudio de ciencias sociales como la psicología y la sociología. Consideramos que el discurso de la modernidad entra en una lógica industrial racional para la producción y el conocimiento. (Attalah, 1989; pp. 59-62)

La radio no fue invento causal y consecuente con un pedido previo; ella buscó su lugar y creó su espacio. Tras su fase técnica artesanal, entró en una fase proyectiva en materia de futuras realizaciones tecnológicas, donde le fueron aplicados descubrimientos de otros ámbitos de la ciencia. Su emancipación social propició su adopción para una comunicación pública y social eficiente con la más evidente espontaneidad.

Por esos años, el sociólogo alemán Max Weber (1864-1920), provocó la reflexión con su teoría burocrática de control del quehacer social. Del lado industrial nació el fordismo, con la producción en cadena y seriada como fase última de la especialización de tareas. La filosofía moderna, con la razón, apuntaba hacia la objetividad. Las ciencias políticas, desde Rousseau, hablaban del consenso. La ley, la razón y la ciencia van a matizar las teorías de los medios.

La radio nació entre las dos guerras universales. Por aquellos días la psicología hablaba del behaviorismo norteamericano de John Watson como novedad teórica. De ahí la persuasión como teoría comunicológica que impacta a los individuos solitarios y atomizados.

Por sus ventajas de potencia extensiva y alcance espontáneo, instantáneo y simultáneo, la radio serviría para ejercer control social. (1) La respuesta de la masa es importante como efecto esperado y planificado en condiciones de laboratorio, donde surgió la fórmula "Estímulo-Respuesta". Carl Hovland, psico-sociólogo, introdujo los mecanismos de la persuasión y la formación de las actitudes en un momento de creer todo lo dicho por la radio (Balle, 2003; Pág. 635).

La radio dirigía la atención de la masa hacia un centro comercial o un partido político. La propaganda y la publicidad buscan influir en el comportamiento humano concentrándose en el mensaje. De ahí surgió una teoría cuyo objeto es la producción y la difusión social de sentidos. Su logro está en que el significado del mensaje emitido, es igual al recibido por el receptor. (G. D. Wiebe, citado por Balle, 2003; Pág. 634).

La evolución técnica de la radio y su capacidad de multiplicar frecuencias y receptores, pueden considerarse factores claves para su legitimación, pese a las contradicciones existentes entre ella y la prensa. En los Estados Unidos, que apoyaba una filosofía positivista, administrativa y pragmática, era muy importante conocer al público pues así lo requerían la publicidad y la propaganda. En Europa, la discusión se instalaba entre lo público y lo privado. La información instantánea entró en lid para reubicar a la prensa plana.

La radio ofrecía crear y agotar utopías. En 1921, el poeta vanguardista ruso Velimir Khledinov publicó The Radio of Future, donde apuntaba hacia las relaciones entre los pueblos mediante la radio. El radiograma apareció en Inglaterra, como modo de expresión, con la difusión de Danger, el 15 de enero de 1924; el mismo año, Maremoto se estrenó en Francia; en 1925 Alemania siguió con Spuk.

Las teorías de tres franceses sobre la radio repercutieron en América Latina: Germinet y Cusy publicaron en 1926 Le théâtre radiophonique, nouveau mode d'expression (2), y Paul Deharme, en 1928, publicó Propositions pour un art radiophonique (3).

Un hombre de teatro como Bertold Brecht propuso una teoría discursiva a los directores del  medio. En el Berliner Borsen Courrier del 25 de diciembre de 1927, Brecht sugirió experimentar la radionovela. Para él, el arte y la radio debían estar a disposición de los proyectos dialécticos, preconizando su uso ideológico. Analizó al nuevo medio y declaró que la técnica estaba avanzada para producir la radio, pero la sociedad no estaba lista aún para acogerla.

Brecht animó la comunicación alternativa en la radio cuando dijo: "la radio (...) simple aparato de distribución, no hace más que transmitir, hay que transformarla en aparato de comunicación, (....) si supiera no solo transmitir, sino también recibir, no solo hacer escuchar el oyente, sino también hacerlo hablar, no aislarlo más, sino ponerlo en relación con los demás." El gran dramaturgo también llevó a la radio una obra didáctica para escolares: Sobrevuelo del océano, difundida el 29 de julio y el 5 de diciembre de 1929.

La primera teoría comunicológica del poder de los medios surgió gracias a la radio. Orson Welles, con la versión de La Guerra de Los Mundos, propagó las ficciones radiofónicas y otorgó a este medio la condición de poderoso, por el pánico que generó. El experimento produjo el mismo efecto en Ecuador.

Estados Unidos e Inglaterra notaron la visión educativa de la radio. Las primeras investigaciones sobre la audiencia se realizaron, respectivamente, en 1935 y 1937.

En relación a la radio y los primeros estudios mediológicos deben tenerse en cuenta ciertas consideraciones. La Escuela de Columbia se encontraba en una situación de triple enfrentamiento: al behaviorismo, a la posición de los investigadores europeos emigrados a Estados Unidos y a la constitución de una teoría mediológica. Su primera preocupación consistía en descubrir el verdadero papel de los medios en las elecciones presidenciales de Estados Unidos.

Años antes, Paul Lazarfeld, (4) en The People's Choice, (5) desmontó la teoría hipodérmica, que hacía de los medios una fuerza todopoderosa y atomizadora sobre las masas, hacia las que todo proceso de comunicación estaba orientado. Entre estudios como el de Decatur entre 1944-1945 y el de medicamentos en 1955, los adeptos de la escuela de Columbia, descubrieron factores que no habían sido considerados, como los contactos personales, los grupos de pertenencia, el reforzamiento y el líder de opinión, que se interpretan brevemente de la manera siguiente:

- Las personas buscan a sus semejantes, quienes comparten sus opiniones por la espontaneidad, la confianza y la recompensa de los contactos personales. Acuden a los medios, que refuerzan las creencias previas.

- La intermediación entre un líder de opinión en los grupos y en los medios, trazará el camino de una nueva teoría comunicológica: el funcionalismo. La noción de two step flow introdujo la psicología social en los estudios mediológicos, complejizándolos.

- La entrada de la influencia personal es la base de grandes estudios, pues se interconecta con los grupos.

El funcionalismo es la teoría de la latencia y de los efectos limitados y muestra tres vectores importantes: la selectividad individual, las relaciones personales y la dimensión temporal.

Hipodermismo y funcionalismo. Dos teorías parecidas en la preocupación por la eficacia del mensaje, el control de la sociedad y la precisión. No hay confirmaciones, hasta nuestros días, de la veracidad de la teoría hipodérmica; pero podemos asegurar que las teorías siguieron siempre a la práctica, más concreta, pues forma parte de la vida. ¿Acaso las teorías no son descubrimientos detallados y argumentados por discursos científicos?

El funcionalismo frente a los efectos de la radio

El funcionalismo surgió en el periodo de la posguerra. El contexto mediático estuvo caracterizado por la llegada de la televisión, capaz de simular como la radio; pero con el valor añadido de la imagen. Establezcamos la relación entre la teoría funcionalista frente a los efectos de la radio.

Estados Unidos ha liderado el campo de la teoría de la comunicación, con excepción de la teoría crítica de esencia europea y otras corrientes que le sucedieron. En la década de los ‘40 del siglo XX, la investigación giraba en torno a lo que hacían la gente con los medios. En Europa, la radio había sido útil en la Segunda Guerra Mundial al informar y entretener. También debemos tener en cuenta la invasión mundial de la radio a todos los rincones del mundo como África, Asia y América Latina.

Lazarfeld publicó, en 1940, Radio and the printed page (6), libro que demostraba que el interés de los oyentes correspondía con sus creencias previas. En 1946, el mismo autor puso en circulación The People look at Radio, donde planteó el problema de la exposición selectiva. La teoría no se estancaba. Laswell introdujo la pregunta lineal compuesta que ensanchó el campo investigativo: ya no es solo el emisor y la consecuencia del mensaje o efecto, sino también el canal, el receptor destinatario, el mensaje, el transporte...

La llegada de la televisión captó la atención de los investigadores de la radio y creó pesimismo en torno a ella. Citemos un fragmento de El Ocaso de la Radio, artículo aparecido en El Nacional de Venezuela, el 16 de enero de 1954, firmado por el escritor cubano Alejo Carpentier, un conocedor del medio:

"Así, pues, estamos asistiendo a la lenta agonía de la radio. Agonía inevitable, ante el avance de la televisión. Puede ser que durante dos años-tres años, durante más tiempo, en las naciones de nuestro continente, donde la técnica nueva no ha entrado siquiera en su periodo experimental-, sigan saliendo programas musicales, novelas, episodios, etc., a las ondas del éter. Pero los días de la radio están contados, como lo estuvieron, hacia 1930, los días del cine mudo." (Luis López, 2003; Pág. 9)

Siguió Carpentier diciendo:

"Entre el sonido sin imagen y el sonido con imagen, la elección no deja lugar a dudas".

"Nos quedará, pues una Historia de la radio -tema para un ensayista del futuro- que habrá durado treinta años. Pero treinta años durante los cuales la radio no llegó a ser un arte verdadero" (Luis López, 2003; Pág.9) 

La radio se dinamizó para sobrevivir frente a la televisión. Mientras distintos géneros radiales tuvieron que pasar a la teledifusión, la radio se afirmó en Estados Unidos y en Inglaterra. En Estados Unidos los sondeos de audiencia fueron pedidos por los publicitarios. En Inglaterra esos mismos estudios justificaban la permanencia de los programas en el aire. (7)

El mismo Carpentier se corrigió al declarar años después:

"Los jóvenes de hoy (...) pueden utilizar (...) la radio y la televisión para hacer obras de importancia artística elevada. La radio y la televisión son medios de comunicación de este siglo (El siglo XX, subrayamos nosotros). Del mismo modo que yo realicé ‘La Princesa Malena' de Maeterlinck, y del mismo modo que yo hice el ‘Canto del mundo', de Walt Whitman, con Jean Louis Barrault como intérprete y Antonin Artaud como segundo intérprete, creo que se pueden hacer grandes cosas para radio y televisión" (López, 2003; pp. 10 y 11)

Lazarfeld, dictando una conferencia en La Sorbona, en enero de 1958, apuntó  que hacía seis años "(...) en los Estados Unidos, todo el mundo pensaba que todo se había acabado para la radio". Pero reconoció que las noticias, la música,  las campañas de acción cívica y de solidaridad se escuchaban sobre todo por la radio. (8)

No debemos olvidar que la FM posibilitó a la radio segmentarse a través de distintos centros de intereses (la radio temática), descentralizarse a través de emisoras de baja potencias (la radio local) y diversificarse a través de nuevos servicios (la radio guía). Debemos mencionar a la miniaturización de los receptores que sacó a la radio de su condición hogareña para transformarla en compañera. La invención de los transistores permitía construir receptores que cabían en un bolsillo. Luego aparecería la radio satelital, la radio digital, la radio numérica y finalmente la ciber-radio.

La comunicación en el funcionalismo entendía a los medios, por su segmentación en distintos intereses, como seguidores del comportamiento de consumo de los oyentes. Se creó una radio para una masa plural e interdependiente. Esta interdependencia conducía a individualizar los intereses personales de consumo. Las posibilidades de los medios llevaron a la multiplicidad de géneros y de programas que partieron de la creatividad humana y la variedad de los deseos.

El funcionalismo de los usos frente a la problemática de los estudios.

La teoría funcionalista ganó en estabilidad por sus dos visiones: usos y gratificaciones y los entrecruzamientos que pueden nacer como aplicación, si nos referimos a su diversidad y al encauzamiento del positivismo en la investigación comunicológica. Hay otra parte del funcionalismo que no se ha tocado en las especulaciones. Todo no puede concentrarse en el receptor pasivo en un momento, funcional y algo activo para ser gratificado -por la selección propia de los mensajes- sin todavía producir comunicación. Aunque sigue siendo punto de partida el receptor, otra visión de la cuestión funcionalista es de los usos del lado del emisor porque el público también es consumidor. Los medios proporcionan satisfacciones y gratifican necesidades. 

El enfoque parte más del consumidor de los medios de comunicación, que de los mensajes en función de sus experiencias. Contempla al público como usuarios activos de los medios y no pasivamente influidos por ellos. Por lo tanto, no presume una relación directa entre mensaje y efecto, sino que postula entre los medios del público que hacen uso de los mensajes. Este uso actúa como una variable en el proceso del efecto. (Olivar Zúñiga, 1997)

La radio entró tímidamente en sus acciones de usos por la diversificación de estilos, que seguiremos llamando la radio temática. La teoría funcionalista es una teoría principal de la radio por la durabilidad investigativa desde antes de Orson Welles hasta después de la  muerte del  Presidente Kennedy.

Según el catedrático Felicísimo Valbuena de La Fuente de la Universidad Complutense de Madrid, Hadley Cantril (9) escribió, junto con Gordon Allport, La Psicología  de la Radio (1935), y cinco años después, La invasión de Marte (1940), sobre el programa de Orson Welles. En aquel intervalo de tiempo, contrató a Lazarsfeld como director de la Oficina de Investigación sobre la Radio. En el equipo trabajaba Herta Herzog, quien realizó estudios sobre los concursos de preguntas y respuestas y los seriales radiofónicos.

Para ello se entrevistaban con personas que escuchaban los seriales para  saber qué necesidades satisfacían (gratificaban). Otros estudiosos se encargaron de investigar otros aspectos, primero de la radio, y después de la prensa escrita. La radio ocupó el  primer lugar. La CBS es un ejemplo, pues quería saber cómo eran las audiencias. Se estudiaron los motivos de las personas para oír la música clásica retransmitida por esta estación de radio.

En otros campos, MacLuham profetizó los avances de la radio en las tribus de África y de los indígenas de América Latina. Según el historiador de la radio Andre Jean Tudesq, muchas investigaciones se realizaron en Europa sobre la inserción de la radio en la vida diaria. Pierre Bourdieu y Abraham Moles consideraban a la radio como transmisora de conocimiento y de música. Más tarde otros la estudiaron en su carácter informativo por los sucesos de 1968 en Francia. Para el mismo autor, las investigaciones se dirigieron hacia el Tercer Mundo para descubrir las posibilidades didácticas de la radio en regiones que no estaban al día con esa tecnología de difusión. En el caso de América Latina, tomaron auge las radios populares o comunitarias con las radios mineras en Bolivia y las radios católicas en otras tierras latinoamericanas.

Las organizaciones internacionales se han inclinado hacia la radio para cubrir el atraso del Tercer Mundo en alfabetización y cultura. La publicación del Informe Macbride VOCES MULTIPLES, UN SOLO MUNDO, es una prueba de ello. A partir de 1960, la radio proliferó en las zonas periféricas para cubrir el atraso en cuanto a la modernización de esas regiones.

Hacer corresponder la teoría funcionalista con el tercer periodo de la radio nos lleva a considerar al receptor como público segmentado hacia distintas funciones de los medios. Esas finalidades se ven desde el emisor, quien usa los segmentos según la programación. A cada función corresponde un grupo de oyentes a satisfacer. Un ejemplo es el siguiente: si la radio es vista como cumplidora de una función educativa, es porque hay a quien educar por radio. Esos educandos saben que la radio está puesta al servicio de la educación. Si la audiencia tiene motivaciones y esperanzas, el sector radiofónico las debe atender bajo las exigencias del marketing. La satisfacción subjetiva de las necesidades a través de la radio o de los medios solo se analiza por el funcionalismo, el único detalle que nos parece interesante es que la radio no genera las necesidades que satisface. El análisis mediológico dejó al mensaje para pasar al receptor en un nivel macrosocial.

La teoría frente a la neoradio

Con el paso del tiempo, las investigaciones mediológicas abren su campo para cautivar la atención de estudiosos. Los medios siguen la misma corriente, no para demostrar o desmentir los resultados de las investigaciones de campo o las especulaciones, sino por la diversificación en número y calidad. Para la radio, la situación se presenta así: la nueva ideología de la comunicación o la era de la inserción, que convoca a los receptores de todo tipo; mientras la radio convencional no impide la existencia de la radio numérica, la radio digital y la ciberradio.

Podemos contemplar la proliferación de técnicas: las nuevas tecnologías que afectan a la radio, el uso acoplado del satélite y la FM, el estallido de los monopolios o de los santuarios tras la guerra fría, el forzado pluralismo de la oferta radiofónica y otra configuración en los países subdesarrollados y los países emergentes de Europa del Este. La radio se estudia en vistas de nuevas aplicaciones o como  instrumento para ver su transformación.

Fuera de toda categorización cronológica, ciertas consideraciones deben  llevarse a cabo con el predominio de las visiones difusionistas de la radio que tuvieron su auge en los años ‘30 y ‘40 del siglo XX con las teorías psicológicas de la acción y las teorías matemáticas de la información, representadas mediante estos esquemas (Mata:1998):

---------------------------------------------------------------

Emisor----Mensaje------Receptor

(Canal)

Respuesta

(Feedback)

---------------------------------------------------

Estímulo-----Respuesta (efectos)

----------------------------------------------------------------

A inicios del presente siglo, encontramos a la radio con carácter etiológico y sociológico que reduce su campo, ancho antes con la radio internacional. Un estudio por países, según la estructura administrativa pública, permitiría una mejor visión de la radio.

En nuestros días, apreciamos organizaciones que trabajan para retomar teóricamente este medio. Este esfuerzo aportará frutos para las generaciones futuras porque muchos estudiosos intentan rescatar un medio que contribuyó a la historia del siglo pasado y que es aún constructor de realidad; convirtiéndose, hasta cierto punto, en un actor social.

Notas:

(1) El libro del ruso Nicolás Tchakotine, La Violación de las Masas por la Propaganda Política, veía en la radio un instrumento de maltratar a los pueblos que estaban bajo un régimen totalitario como la Alemania Nazi.

(2) El Teatro radiofónico, nuevo modo de expresión.

(3) Propuestas para un arte radiofónico.

(4) Inventor de los estudios de mercado al calor de las estadísticas cuyos valores fueron tan apreciados en una cultura positivista, pragmática y administrativa.

(5) La elección de la gente.

(6) Radio y página impresa.

(7) En el BBC Quarterly. de 1946 a 1954 se encontraban publicadas las investigaciones sobre radio y los temas variaban: el radiograma, la radio escolar, los programas religiosos fueron objeto de publicación.

(8) Aunque la radio fue muy comercial en los Estados Unidos, la legislación norteamericana preveía que las emisoras de radio y los canales de televisión debían difundir esos programas gratuitamente en algún momento de sus tiempos de antena.

(9) Hadley Cantril fue uno de los primeros estudiosos norteamericanos en el campo de la comunicación. Su principal aporte fue el estudio de la radio como medio publicitario.

Bibliografía:

1. ALFARO, R. Una comunicación para otro desarrollo, Lima, Calandria, 1993.

2.      Alfaro, Rosa María; y otros. "Cultura de Masas y Cultura Popular en la Radio Peruana", Calandria, Lima 1990.

3.      ALFARO, R.M. "De las culturas populares a las transformaciones políticas", Entre Públicos y Ciudadanos, Asociación de Comunicadores Sociales CALANDRIA, Lima, 1994a. pp. 73-102. 1994

4. ALFARO, R.M. La Interlocución Radiofónica. Una red compleja de interacciones, Curso a distancia en Comunicación Radiofónica, OCICAL. UCLAP, UNDA-AL, Módulo No. 2. Quito. 215 p. 1994.

5. ALSINA RODRIGO, M; Los modelos de la comunicación, Madrid, Tecnos. 1989.

6. Andre Jean Tudesq. LES ETUDES ET LA PERIODISATION DE LA RADIO Paris, 2000.

7. ATTALLAH, Paul. Théories de la communication, Histoire, contexte, pouvoir. Presses de l'université du Québec. Tele Université, 1989.

8. BALLE, Francis. Medias et sociétés, Montchrestien, Paris, 2003.

9.      Bosetti, Oscar, Radiofonías. Palabras y sonidos de largo alcance, Ediciones Colihe,Bs.As, 1994.

10. BRETON, Philippe y PROULX Serge. L'explosion de la communication a l'aube du XXIeme siècle, Paris, La Decouverte.2002.

11. CARPENTIER, Alejo: Visión de América, Editorial Letras Cubanas, La Habana, 2004.

12. DE FLEUR. M. L. (et al) Teoría de la comunicación de masas, Barcelona, 1982.

13. DIERCKXSEBS, Wim y TABLADA, Carlos. Guerra Global, Resistencia Mundial y Alternativas, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2003.

14. Gallo, Ricardo. La radio. Ese mundo tan sonoro. Vol. 1 Los años olvidados, Edit. Corregidor, Bs. As, 

15. JEAN, Reniteau. Usos y recepción de la Radio Sacre Coeur de Thiotte por la población y tendencias preferenciales de la audiencia, Facultad de Comunicación, Universidad de la Habana, 2003

16. KAPLUM, Mario. Producción de programas de radio, Editorial Pablo de La Torriente Brau, Ciudad Habana, 2000.

17. LAZARSFELD, P. El pueblo elige, Cómo decide el pueblo en una campaña electoral, Buenos Aires, Ediciones 3, 1962.

18. LOPEZ, Oscar Luis. Alejo Carpentier y La Radio. Editorial Letras Cubanas, La Habana, 2003

19. LOPEZ VIGIL, José Ignacio. Manual urgente para radialistas apasionados, Editorial Pablo de la Torriente Brau, Cuidad Habana, 2000.

20. -----------. Ciudadana radio, versión digital enviada en colaboración, Enero 2006.

21. MCLUHAM, Marshall. La comprensión de los medios como extensiones del hombre, Diana, Méjico, 1968.

22. Mata, María Cristina; Scarafía Silvia: "Lo que dicen las radios", ALER, Quito, 1993.

23. Mata, María Cristina: "Radios y públicos populares", Revista Diálogos de la Comunicación, FELAFACS, Noviembre 1988.

24. MATA, M. C. Públicos, Identidad y Cultura. Aproximaciones Conceptuales. Estudio sobre las Culturas Contemporáneas, Universidad de Colima. V. No. 16/171996.. Citado por Héctor Gómez Vargas. en: Instantáneas en temas de comunicación. Transformaciones culturales en México y gestación de públicos locales: propuestas para investigar bibliografías radiofónicas, Razón y Palabra, N. 5. a. 1, diciembre-enero 1996-1997.

25. MATTELART, A. La televisión alternativa, Barcelona. Anagrama. 1981.

26. --------------. Histoire des Theories de la Communication, Editions La Decouverte, Paris, 1995.

27. ------------. (et al.). Tecnología, cultura y comunicación, Barcelona, Mitre. 1984.

28. MOLES, A. La comunicación y los "mass-media", Bilbao, Mensajero, 1975.

29. ---------. (et al.). Teoría estructural de la comunicación y la sociedad, México, Trillas, 1983.

30. VALBUENA DE LA FUENTE, F. Receptores y audiencias en el proceso de comunicación, Madrid, Pablo del Río, 1976.

31. WOLF, M. Sociología de la vida cotidiana, Madrid, Cátedra. 1982.

32. --------------. La investigación en comunicación de masas, Barcelona. Paidós. 1987.

33. --------------. Los efectos sociales de los medios, Paidós, 1994

 

 

LA RADIO UNIVERSITARIA DESDE UNA PERSPECTIVA DOCENTE

LA  RADIO  UNIVERSITARIA DESDE UNA PERSPECTIVA DOCENTE

Los estudiantes en la construcción de conocimiento.

Lic. JORGE SARIOL,
Periodista de la revista universitaria Alma Mater.

Cada vez más estamos viviendo según los patrones que nos dicta el llamado universo mediático. Incluso la escuela cubana  —con mejor o peor suerte, en mayor o menor medida—  utiliza la prensa escrita, la radio, la televisión, el cine o el vídeo e Inter-intranets, como vehículos que ayudan en los procesos  enseñanza-aprendizaje y  docente educativo.

Sin embargo, rara vez el sistema de enseñanza usa  los “medios” como instrumentos para conseguir que los estudiantes sean los protagonistas de la construcción del conocimiento; solo las universidades, sobre todo en los últimos tiempos, y a veces más por exigencias de la estandarización de lo que se supone que sea una universidad a la altura del nuevo milenio.

Dos medios llevan la delantera: la WEB —la última que ha llegado y la primera en asumir ese protagonismo—, es una; la televisión  —más costosa, aún cuando se abarata cada día—, sigue siendo una las “agentes actuantes”, porque es dinámica,  influyente… y atractiva. La experiencia de la radio, a pesar de sus posibilidades, solo ha sido —salvo excepciones— la gran olvidada.

Antecedentes y contemporáneos

Radio universitaria, ya se sabe, ha existido desde hace mucho; en Iberoamérica han llevado la delantera Argentina, Colombia y México, y en esta última nación, por ejemplo, se inició en 1937 con la instalación de Radio UNAM. Y según noticias, en tierra azteca hoy es ejemplo la emisora Frecuencia CEM (94.9 megahertz) que opera el Instituto Tecnológico de Monterrey, El Politécnico en Radio (95.7 megahertz), por Instituto Politécnico Nacional y la XHUIA FM, Radio Ibero, que transmite en los 90.9 megahertz, adjunta a la Universidad Iberoamericana y —según leí— “por no haber comerciales y quizá por el hecho de que es emisora de baja potencia, las autoridades no la usan para echar el rollo institucional. Tal vez por ello su atractivo”

En España hace algún tiempo apareció la radio universitaria UPF Radio, gracias a la colaboración de La Universidad de Pompeu Fabra y Catalunya Radio, que emite en formato podcast, y en la que participan alumnos de primer y segundo curso de Periodismo y de Comunicación Audiovisual.

En Cuba fue conocida la Universidad del Aire, un programa radial con mesas redondas, conferencias y paneles, que salió al aire el 13 de diciembre de 1932, por la emisora CMBZ, y se radiaba  martes y viernes de nueve a diez de la noche y al que iban profesores universitarios e intelectuales cubanos y también extranjeros.  Universidad del Aire tuvo una segunda época entonces por la CMQ.

Lo cierto es que la idea es vieja en sus variantes esenciales: la emisora profesional puesta en función de una institución universitaria; la  que  realizan los estudiantes universitarios de modo silvestre —llamadas en Cuba radio-base—, y finalmente la que combina cierto grado de gestión y organización institucional con la participación activa del estudiantado en labores tanto de programación como de realización.

Lo que ofrecemos a continuación es el la síntesis del programa de estudio del curso taller Comunicación Radiofónica, como asignatura electiva —curdos facultativos le llaman algunos—, ofrecida en 2003-2004 en el Instituto Superior Politécnico “José Antonio Echeverría” (CUJAE).

El programa intenta formular algunas ideas esenciales para desarrollar en universidades politécnicas —y dentro del perfil de las llamadas radios comunitarias—, la radio universitaria desde una perspectiva docente.

Este es su objetivo fundamental, dado que el  empleo de la radio como sistema es inusual hoy en los medios universitarios cubanos, y se deja a la práctica ordinaria, sin sistema ni lineamientos socioculturales o políticos-ideológicos.

El curso promueve el desarrollo de la radio comunitaria entre estudiantes universitarios de carreras técnicas como parte de la actividad extracurricular,  pero con la intención de  ayudarlos a ser  protagonistas en la construcción de la información y el conocimiento, en un medio de comunicación  asequible  y viable como es la radio, dentro y hacia  su propio campus.

I.  FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA

La asignatura Comunicación Radiofónica ha sido ideada para las carreras de ingeniería,  para ser impartida en un semestre y en dos períodos.

Esta asignatura tiene como función primera la de contribuir al desarrollo de la capacidad comunicativa del estudiante, mediante su participación activa en  el proceso de aprendizaje  curricular y extracurricular.

Un primer período integrará a todos los inscriptos en el curso en un grupo que adquirirá los conocimientos de modo general, mediante  conferencias y trabajo independiente. Un segundo período integrará los estudiantes en grupos de creación, en los que se profundizará  los contenidos, según las especificidades.
         
Los grupos pueden ser:

Grupo de comunicación:

Subgrupo locución.
Subgrupo de redactores reporteros.

Grupo de realización radiofónica:

Subgrupo de realización.
Subgrupo de dirección.

El enfoque de la asignatura permite abordar la construcción de la información y el conocimiento desde una perspectiva docente —de forma integrada— teoría y práctica, con vista a enriquecer su apreciación-producción comunicacional.

Es conveniente convocar e integrar a estudiantes de una misma sesión docente para desarrollar el curso en la sesión contraria.

II. OBJETIVOS GENERALES

Con el estudio del curso facultativo, los estudiantes deberán:

- Ampliar sus habilidades de trabajo en equipo.
- Desarrollar capacidades de comunicación interpersonal, social y tecnológica, a través de la radio y mediante la elaboración y difusión de materiales y productos comunicativos realizados por ellos mismos.

III.  OBJETIVOS Y CONTENIDOS POR TEMAS

Tema 1. Introducción a la asignatura. Historia de la radio.

Objetivos

Los estudiantes deberán:

- Conocer las características de la asignatura: objetivos, temas, actividades principales, fuentes bibliográficas y sistema de evaluación.
- Expresar sus conocimientos sobre la radio y sus perfiles.
- Conocer las premisas que motivaron el surgimiento de la radio, evolución y panorama actual.

Contenidos

Caracterización de la asignatura. Diagnóstico de aptitudes, capacidades y habilidades.
Historia de la radio, desde Maxwell a la KDKA.

Tema 2. La radio en Cuba.

Objetivos

Los estudiantes deberán:

- Conocer el marco histórico en el que se fundó la radio en Cuba. Sus primeros días, evolución, personalidades.
- Conocer las principales características del espectro radial en Cuba.

Contenidos.

- La radio en Cuba… según Oscar Luis López. De la 2LC a la PWX. De la Mil Diez a Radio Rebelde.  De Radio Cadena Azul  a la C.O.C.O., el periódico del aire.
- Directorio radiofónico cubano actual; denominaciones, frecuencias.
- La radio hoy. Del AM a la radio bajada del satélite.
    .
Tema 3. La radio, su mejor amiga.

Objetivos

Los estudiantes deberán:
- Conocer las características  de la radio:

Contenidos

- La radio: ventajas y desventajas.
- La política informativa/la organización del proceso productivo/ la realización radiofónica.

Tema 4. Elementos de locución.

Objetivos

Los estudiantes deberán:
- Conocer las características principales de las técnicas de locución radial.

Contenidos

- Elementos de locución: el tonema, sus tres movimientos o direcciones:
    
  tonema descendente, llamado cadencia.
  tonema horizontal, o de  suspensión.
  onema ascendente, llamado anticadencia.

- Elementos de locución:

  consonantes homólogas en contacto.
  vocales homólogas en contacto.

Tema 5. La realización radiofónica.

Objetivos

Los estudiantes deberán:
- Conocer conceptos, modelos y términos.

Contenidos

- La grabación/la edición /glosario/ La escaletas.
- Los guiones técnicos y literarios/ Los software más comunes en la    realización  radiofónica.  Las Versiones  de Cool edit, Mark for Window y el  Sound Forge.
                 
Tema 6. La redacción periodística.

Objetivos

Los estudiantes deberán:
- Conocer conceptos de noticia, lead y titulares de noticiarios radiales.

Contenidos
- ¿Qué es noticia?
- EL LEAD PERIODISTICOS.
- Titular en la radio.

Tema 7. Géneros periodísticos.

Objetivos

Los estudiantes deberán:

- Conocer los distintos tipos de géneros periodísticos.
- Conocer las características de los géneros fundamentales en el periodismo de  la radio.
- Conocer modelo de seguimiento de un tema mediante los géneros periodísticos en la radio.

Contenidos

- La entrevista.
- El reportaje.
- El comentario.
- Los menos periodísticos de los géneros periodísticos.
     -La crónica.
     - El documental.

- Los guiones radiofónicos.

IV. INDICACIONES METODOLÓGICAS Y DE ORGANIZACIÓN

El Curso facultativo Comunicación Radiofónica implica una formulación pedagógica de la mal llamada radio base de los centros de educación superior, y una utilización racional y sistémica  de un instrumento de comunicación en las diferentes carreras de ingeniería

El curso se impartirá en horas clases, conferencia de invitados, escucha de programas de radio y visita a emisoras, como actividades extra-docentes.

En el segundo período se prevé las clases en forma de talleres de creación, que prepararía la emisión del encuentro siguiente y las proyecciones para la próxima clase, además de escucha de programas de radio y visitas a emisoras como actividades extra-docentes.

V.  Métodos y evaluaciones.

Los métodos

La asignatura debe tener un carácter teórico-práctico donde el hacer (producir) tengan mayor protagonismo, además del empleo del diálogo, el trabajo independiente, la elaboración conjunta, la solución de problemas y  la lectura.

Evaluaciones.

Esta asignatura tiene la posibilidad de concluir con la realización de un trabajo investigativo sobre un aspecto de la radiodifusión cubana,  en el primer período y la presentación de un producto comunicativo radiofónico colectivo sobre un aspecto de la vida estudiantil universitaria como trabajo evaluativo del curso facultativo.

VI.  De la tecnología

Dos cubículos no menos de 10x10 que hagan  funciones de aula-taller de creación y cabina de radio con  condiciones  acústica.

Consola de sonido de radio con no menos de 4 entradas para micrófono y 6 entradas de línea para sonido.

Computadora P 3 —imprescindible tarjeta de sonido—, o similar, y  no menos de 80 gigabyte de capacidad.

Equipo reproductor de CD.

No menos de tres micrófonos profesionales.

5 auriculares profesionales.
 
Deck doble casetera.

Tocadiscos y grabadora reproductora de cinta.

Conexión a Intranet o “media-net” de la institución.

Para poder codificar cualquier archivo sonoro que se haya creado es imprescindible instalar programas como por ejemplo QDESIGN MPEG Audio Codec.                    

Para trabajar sonido son convenientes Las Versiones  de Cool Edit (Adodbe audition), Sound Forge y  Mark for Window.

VII. BIBLIOGRAFÍA.

Textos

La Radio en  Cuba, de Oscar Luis López, Ediciones Letras Cubanas, 1981.
Técnicas de creación y realización en radio, de Robert McLeish, Editorial  Pablo, 1989.
Introducción al periodismo y la locución radial, de Alfredo Cassanellas, Editorial Pablo, 1989.
Los informativos en radio y televisión, de Georges Hill, Editorial Pablo, 1990.
Radio Periodismo, de Mauro Rodríguez, Pueblo y Educación, 1985.
Anuario-directorio de medios radiales cubanos.

En la Web.

Historia y evolución del medio) http//iris.cnice.mecd.es
http://www.xtec.es/radio,
Red Digital http//reddigital.cnice.mecd.es
Fernando Vieira de Mello, Filho Repórter Esso

Radios comunitarias: www.mre.gov.br

http://prensa.urg.es/dialogoa/biblioteca/cdrrom_cicu/
http://www.podcast-es.org/index.php/Portada

- Los objetivos de las emisoras de radio universitarias a través de su programación, Álvarez Villa, Àngels y Ramírez Queralt, Anunciación (Universidad Cardenal Herrera - España)

- Buenas prácticas en radios digitales universitarias iberoamericanas, de la Torre Sánchez, Cristina (Universidad de Granada - España)
 
- Experiências de rádio produzidas para e por jovens: o panorama português das rádios universitárias, dos Santos Cordeiro, Paula Isabel (Universidade do Algarve - Portugal)

- La radio universitaria, entre la generalidad y la especialización. El caso de Vox UJI Radio, Fernández Beltrán, Francisco y Durán Mañes, Ángeles (Universitat Jaume I - España)
 
- El Asociacionismo como motor de la Radio Universitaria. La acción cultural de la Asociación Radiofónica ONDAS y la Radio Universitaria de León, Fernández García, David y Díez de la Morena, Mario (Universidad de León - España)
 
- Formas de construir una radio universitaria. Modelos y experiencia, Fidalgo Diez, Diego. Universidad de León. España
 
- La participación de la Universidad de Vigo en la radio on line (II): ante el cambio tecnológico, García González, Aurora y Román Portas, Mercedes (Universidad de Vigo - España)
 
- La construcción de la identidad a través de la radio universitaria, López Castaño, María (Universidad de Granada - España)
 
- Canarias Innova. Algo más que ciencia en la radio, Martín Suárez, Juan José y Burgos Martín, Jesús (Instituto de Astrofísica de Canarias - España)
 
- Producir divulgación científica, informando y entreteniendo a la audiencia televisual, Mateos Martín, Concha y Pestano Rodríguez, José Manuel (Universidad de La Laguna - España)
 
- Radio Universidad Autónoma Chapingo, Pitalúa Murillo, Concepción, Arias Zaragoza, Irene y Rodríguez, Alfredo (Universidad Autónoma del Chapingo - México)
 
- Frecuencia CEM: en busca de una radio universitaria, Rodríguez Montiel, Elizabeth (Instituto Tecnológico de Monterrey - México)
 
- Cadena Radio Universidad de Puerto Rico: una oferta cultural, alternativa y de servicio público para todo el país, Sabés Turmo, Fernando (Universidad Autónoma de Barcelona - España)
 
Posibilidades y limitaciones del video como herramienta para la educación a distancia, Suing, Abel (Universidad Técnica Particular de Loja - Ecuador).
 
“POR LA VERDAD Y EL DESARROLLO”. Propuestas para hacer “otra” radio universitaria, Trespidi, Miguel Ángel (Universidad Nacional de Río Cuarto - Argentina)
 
La radio universitaria como medio de aprendizaje. La experiencia de Santo Tomas fm. Emisora de la escuela de periodismo de la universidad Santo Tomas- Chile, Ugarte Cid, Johanna (Universidad Santo Tomás. Santiago de Chile - Chile)
 
Lo que hay que leer en Universum, Museo de las Ciencias de la Universidad Nacional Autónoma de México, Valek Valdéz, Gloria (Universidad Autónoma de México)
 
Por cuanto:

Si hacer es la mejor manera de decir

Si divertido es lo contrario de aburrido, no de serio…

Si  la radio tiene entre sus muchas virtudes la de tener inmediatez, ser “ ovilizadota” y alternativa…
 
Si la radio tiene también buena dosis de vanidad —aunque es cierto que el espacio en la radio hay que ganárselo—, primero hay que ser oído para después ser escuchado.

Por tanto:

El curso tiene que ser dinámico en lo instructivo y divertido en el hacer…

No puede sostenerse con un tono docente…

En la medida más rápida  posible  tiene que armarse y sonar.

 

 

 

 

 

ANTONIO MACEO: UN ATENTADO A DESHORA (LO QUE PATRIA DEJÓ IMPRESO)

ANTONIO MACEO: UN ATENTADO A DESHORA (LO QUE PATRIA DEJÓ IMPRESO)

Lic. RANDY SABORIT MORA,

Profesor de la Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

Sábado en  la noche a la salida del teatro en una ciudad latinoamericana.  Todo en calma, hasta que agentes españoles desenfundan sus armas. Uno, dos, varios disparos. ¡Maceo! Es la noche del sábado 10 de noviembre de 1894 a la salida de un  teatro en San José,  Costa Rica, y  el General Antonio, ¿herido o muerto?

En Cuba cuando alguien lo comparan con Antonio Maceo le están diciendo hombre en grado superlativo. Aquel mulato que se graduó de hombre bajo la lluvia y las balas  de la guerra se le conoce también como el protagonista del grito de Baraguá que acalló la astucia del General español Martínez Campos. Es el Titán de Bronce  para todos los cubanos porque en su cuerpo soportó hasta 27 heridas, una de ellas la recibió  próximo al inicio de la guerra del 95.

En la mañana del sábado 10 de noviembre de 1894 PATRIA había circulado  de manera habitual por distintos puntos de la emigración. Sus páginas, obviamente,  no podían prever el suceso de aquella noche; pero había que saber si el General estaba  vivo o muerto. Desde el domingo el semanario vivía en la desesperación  por obtener noticias para informarlo al público el sábado siguiente. La semana transcurría entre el telégrafo y las cartas:

Amigo muy querido, así comienza la misiva que Martí le enviara al General oriental el 17 de noviembre, y continúa: ¿Cómo no me contesta los cables? ¿No se imagina mi ansiedad? ¿Herido, y le pregunto cómo sigue y no me dice? ¿Qué digo a cuantos me preguntan? ¿Y este cable, que precipita mi vuelta a Nueva York  y no logro entender?  En la misma fecha de la carta PATRIA informaba del suceso, pero no publicaba todos los detalles porque no los tenía a mano, se evitaba levantar falsas expectativas,  era preferible ser serios y oportunos en las reflexiones. La objetividad era una de las premisas editoriales del periódico.

La epístola en cuestión continúa: ... siendo usted el hombre independiente y viril que es, puede faltarle algo, pasado mañana lunes a primera ocasión, le enviaré $200.00 (dólares), no se me vaya a ver en la necesidad de adelantar algo y no tenerlo. Acá quedo en mi absoluta decisión. Pendemos de Gómez y la Isla solo exige, entusiasta y dispuesta, que designe  fecha precisa e inmediata. Todo está a punto - ¡y el vapor, ya demorado tres veces, no llega hasta fin de este mes! ¿Qué hacer?

De la preocupación por el hombre imprescindible que es Maceo se pasa al desasosiego constante por la guerra impostergable. A Martí le preocupaba que el dinero levantado con sacrificio pudiera perderse. El autonomismo en la Isla estaba en descrédito, las Reformas de Maura no eran la solución: ...a usted previsor, a usted con quien he juntado pecho de hermano- a usted cubano y hombre, me dirijo principalmente, para que me ayude en mi sobriedad, salvemos de todo peligro lo que nos quedaría de haber errado ahora (...) ¿Y de usted? ¿ de su herida?¿ qué fue, que no me responde, y firma el cable Tomás Deru? Lleno de ansiedad escribe, en la prisa de un tren.  Así concluye.

Mucho hizo PATRIA para que en la edición del sábado 17 de noviembre de 1894 -el número posterior al 10- se publicara la noticia de lo ocurrido a Maceo, al menos en tercera plana  y de forma escueta.  Se trata de un Extra con lo más reciente tomado de un despacho fechado en San José, Costa  Rica un día después del atentado. Con esa noticia -Alcance al número 136, como enfatizara el semanario- se daba paso a los comentarios de los diversos periódicos que citaría la publicación en el próximo número del 24 de noviembre.

En esa entrega (no. 138) la foto de Antonio Maceo aparece en portada. Los trabajos periodísticos que abordan el atentado cubren columnas desde la primera hasta la tercera plana.  El acontecimiento conjuga  los valores noticia -proximidad, interés humano, consecuencia- que demandan un tratamiento exclusivo.  Reiteramos que Maceo sería uno de los  jefes principales de la  guerra que se preparaba. El gobierno español de entonces pretendía retardar la contienda. Casi dos páginas con informaciones de periódicos costarricenses y españoles para develar de la manera más objetiva  posible los antecedentes y circunstancias del  hecho, sin especulaciones.

En primera plana permanecen las secciones fijas sobre las Bases del Partido Revolucionario Cubano (PRC),  el Directorio del PRC y la relación de Clubs. La foto de Antonio Maceo ocupa el extremo superior de la columna más a la derecha. Un bandolero antecede en el orden jerárquico de la plana a  El atentado de San José de Costa Rica (sus precedentes y el relato del suceso). ¿Qué hilos editoriales  los relacionaba?   El primer artículo se publica sin firma, pero el lector  puede percibir que detrás  de los argumentos expuestos está la capacidad analítica de  José Martí. Realmente le pertenece: Más bandolero es quien roba honras que quien roba bolsos (...) Más bandolero es aún quien roba honras útiles a la patria que quien roba honras privadas...

Un bandolero da cuenta  de cómo alguien en La Habana ha difamado sobre la relación entre Maceo y Martí.  Se dice que  aquel  suministra dinero a este (no cientos sino miles). PATRIA precisa y aclara. Deshace la calumnia con la verdad sustentada en razones.

El atentado de San José de Costa Rica reúne una serie de trabajos que dan seguimiento al tema. El porqué tantos periódicos como fuentes, más allá de las entrelíneas queda explícito en el propio texto: De los periódicos mismos, sin necesidad de acudir a cartas cuya imparcialidad pudiera ponerse en duda, resulta el relato íntegro que PATRIA extractará solo para que la relación sea hecha en el lenguaje y con los hechos indiscutibles de los diarios del lugar.

Por estos días Martí da orientaciones editoriales precisas a Sotero Figueroa, el impresor puertorriqueño, para que priorice lo referido al atentado a Maceo: Si quiere prestar a PATRIA un verdadero servicio, ponga a trabajar a toda su gente de manera que salga, hoy y si es posible, mañana muy temprano, el número con todos los documentos del caso Maceo. Usted calcule cuánto urge. ¿Podrá usted hacer algún esfuerzo?- Ahí van 4 y medio  (de cuartillas)- medio más escribiré sobre esto, 2 envié a usted esta mañana, una debe estar ya: son ocho, -y media más de fondo, podemos salir (...) PD:Suspenda, pues lo de Gonzalo.(1)

Se ha citado hasta la posdata porque también ella revela cómo Martí piensa el periódico y sugiere las prioridades a tener en cuenta.  Hay que dar la importancia que merece el atentado. El espacio de PATRIA no alcanza para publicar todos los artículos que esperan. El  de Gonzalo aborda un tema clave: la propaganda temible que en los hogares de emigrados cubanos se hacía en contra de la guerra. Pero lo de Maceo no podía postergarse.  Lo de Gonzalo de Quesada  se publicaría en el  número siguiente.

PATRIA tuvo que ofrecer todos los comentarios y versiones a su alcance para que sus lectores, ansiosos hacía dos semanas, pudieran  formarse un criterio sobre el suceso. Mucha debió haber sido la intriga y las especulaciones. Tocaba  a PATRIA orientar. Después de publicado el número del 24 de de noviembre, Martí escribió a Maceo:

Al fin supe de usted  sé que por su noble herida me lo quieren más. ¿No me ha sentido en estos días cerca de usted al lado de su sillón? ¿A  qué hablarle de lo pasado? Ya eso es pasado y usted está en plena salud. ¿De qué le vale si no el cariño que a mi alrededor le muestra todo el mundo, la ansiedad con que se han estado esperando noticias, la alegría con que han sabido las que por las cartas de Loynaz supe ayer, y PATRIA publica hoy?

En el atentado a Maceo murió un español de nombre Isidro Incera. PATRIA cita  una pequeña nota  de título España y Cuba tomada  de El Pabellón Liberal de Costa Rica, decía: Ojalá la sangre de Isidro (2) el bueno y Maceo el valiente sean vínculo racional, que una  entre nosotros en la mayor  armonía a los hijos de la Península con los de la Perla de los mares.

PATRIA se hizo eco de ese mensaje en busca la concordia que debía existir entre cubanos y españoles como vencimiento de todo odio. Idea que  había defendido ese periódico desde que apareció un 14 de marzo de 1892.  

Notas:

(1) Carta a Sotero Figueroa: Nueva York, noviembre de 1894.

(2) Isidro Incera fue un comerciante español que murió   a causa de los tiros de un grupo de españoles, la noche del 10 de noviembre de 1894 cuando el atentado a Maceo.