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COMPETENCIA EN EL AIRE

COMPETENCIA EN EL AIRE

Un estudio del impacto de la televisión sobre la radiodifusión comercial cubana en el periodo de 1950- 1955.

Lic. YANELA SOLER,

Profesora de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.

Según cuentan nuestros ancianos, a la altura de los años cuarenta del siglo pasado es todo un espectáculo observar una familia tradicional cubana. Si se refleja ese hecho en un lienzo, el resultado deviene en un clásico de la imagen familiar de entonces: las abuelas sentadas frente a la caja de madera que emana sonidos; que saca más de una lágrima tanto a la señora como a su sirvienta, en las mansiones; que vuelve locos a los niños en sus barrios, tras oír a su héroe vencer a los villanos una vez más; y hace a la mujer del campo imaginar a su galán de la gran ciudad, mientras plancha por encargo aquella montaña de ropas que casi la sobrepasa.

Los programas de las emisoras son escuchados a cualquier hora del día, gracias -en muchos casos- a las cadenas nacionales, que llevan la señal a lugares distantes en la Isla.

Los "ratings" o niveles de recepción son bastante elevados, y las curvas de audiencia ascienden en los horarios vespertinos, sin descontar otros momentos importantes de acogida, como la mañana y las primeras horas de la tarde. Hasta los primeros meses de 1950, la radio surca el éter con gran popularidad.

Mientras en Cuba la radio y la prensa escrita comparten el público, desde hace algunos años en Estados Unidos, la televisión se ha posesionado. El pueblo cubano conoce de la existencia de la televisión y especula cómo es ese aparato, que combina la imagen y el sonido, sin necesidad para el receptor de ir al cine o al teatro a disfrutar de un  espectáculo dramático.

Una mañana de enero, apenas comenzado el año 1950, los diarios anuncian las pretensiones que tiene Goar Mestre de introducir la televisión en Cuba.

Goar Mestre es el dueño del importante emporio "Radiocentro". Este hombre posee un sentido muy agudo del olfato para descubrir cuanto puede representar considerables ganancias. Graduado en 1932 de la Academia Chesnut Hill, y en 1936, de la Universidad de Yale, en Business Administration, decide poner a prueba todo lo aprendido del pragmático sistema estadounidense. A fines de la década del cuarenta viaja a los Estados Unidos para conocer del nuevo acontecimiento tecnológico.

Goar no es el único con la idea de traer las "cajas mágicas" a Cuba. Otro emprendedor, Gaspar Pumarejo, dueño de la emisora Unión Radio, decide lo mismo. Quiere hacer algo más atrevido: adelantársele a los propósitos del radiócrata Goar.

Pumarejo compra los equipos a la RCA Víctor en el Norte -con torre incluida-, y los manda a instalar en Mazón No.52, esquina a San Miguel. Pero si Mestre piensa inaugurar la televisión para diciembre de 1950, Pumarejo lo adelanta en dos meses: octubre.

El martes 24 de octubre de 1950 a las 12:30 p.m., el presidente de la República, Carlos Prío Socarrás, estrena desde el Palacio Presidencial la primera emisora de televisión cubana: Unión Radio Televisión, Canal 4 (1), tras algunos experimentos en días anteriores. Para diciembre del año 1950, lo hace el sobrio Mestre con CMQ-TV (Canal 6); aunque no inaugura oficialmente su emisora sino hasta el 11 de marzo de 1951. Cuba se convierte en el tercer país de Latinoamérica en poseer televisión, después de México (XHTV) y Brasil (PRF3-TV).

Pero, ¿qué repercusión tuvo la introducción del medio televisivo para el desarrollo de la radio cubana en la primera mitad de la década de los cincuenta? Esta pregunta fue punto de partida para iniciar una investigación que constituyó mi tesis de licenciatura en el año 2004. Para ello me propuse investigar las afectaciones que las rutinas productivas de la televisión produjeron en la radio comercial en el periodo de 1950 a 1955; estudiar la consecuencias que trajo para la radio el desplazamiento de algunos de sus actores y anunciantes para la televisión y determinar la relación existente entre ambos medios, y el sistema socio-político del momento.

La hipótesis planteada aseguraba que el impacto provocado en el ámbito social por la introducción de la televisión en Cuba, hizo languidecer, en la primera mitad de la década de los cincuenta, el desarrollo que venía experimentando la radiodifusión de nuestro país. El desarrollo de la investigación demostró que no solo ocurrió un proceso inverso, sino que ambos medios se reajustaron con el fin de sobrevivir como lo hacen hasta la actualidad.

Esta investigación ameritó una profunda búsqueda bibliográfica. Fueron analizados los resultados arrojados por las investigaciones de audiencia de la época, artículos aparecidos en la prensa sobre el tema a tratar, así como datos de interés económico, político y social. Además, se usó el método de la entrevista y del testimonio ofrecido por personalidades del mundo radial y/o televisivo. El estudio incluyó las relaciones entre los integrantes de los medios, y sus niveles de implicación con el entorno sociopolítico.

Se tomó como referencia la propuesta del catedrático español Manuel Martín Serrano -de un Modelo Dialéctico para el estudio de la comunicación-, al ser la más afín a nuestra manera de comprender los fenómenos sociales y de enfrentar el proceso de investigación científica. Su teoría sirvió para analizar la infraestructura, estructura y superestructura, tanto de la empresa periodística radial como de la televisiva.

Por lo compleja que resulta esta época en cuanto a acontecimientos importantes, que a través del desarrollo del trabajo el lector podrá conocer o recordar, se dosificó la revisión: tres meses por cada uno de los cinco años a investigar, para analizar el comportamiento de ambos medios en distintos momentos del año: enero (inicios); julio (mitad del año) y diciembre (resumen anual).

Así comenzó el descubrimiento de una de las etapas más importantes que contó con admiradores y retractores; pero finalmente demostró las potencialidades de la presencia de la televisión para el desarrollo tecnológico-social cubano.

COMPETENCIA EN EL AIRE

Entrada la quinta década del siglo XX, la llegada de la televisión cambia las cosas hasta el momento equilibradas de los medios de comunicación en el país. Si bien llega a algunos hogares en 1950, tienen que pasar muchos años para generalizar su uso de forma masiva. La situación económica de la familia media cubana no permite que durante esa época exista un televisor en casa como en la actualidad.

El nuevo medio se introduce en la isla en un momento de desgaste desde el punto de vista económico y político.

Hacia 1951, las fuerzas políticas fundamentales están compuestas por grupos segmentados. Por una parte el gobierno corrupto de los auténticos, y los tres hermanos Prío Socarrás -Carlos, Paco y Antonio- (2), en alianzas con los partidos Liberal, Demócrata y Republicano. Una segunda agrupación -desprendimiento del autenticismo- encabezada por el Viejo Grau (3), quien desde la oposición aspira otra vez a alcanzar el poder. La tercera fuerza, representada por el partido Ortodoxo; aunque esta agrupación también presenta grandes contradicciones: en muchos lugares del país su dirección se encuentra en manos de políticos tradicionales y terratenientes. (4)

Las otras fuerzas son el partido marxista, acosado y perseguido. Junto a este  ha sido también reprimido el otrora movimiento sindical cubano. La izquierda revolucionaria en Cuba no está en condiciones de presentar resistencia organizada a cualquier arreglo de los partidos tradicionales, incluyendo un golpe de Estado.

Ante semejante situación, los electores reaccionarios de Cuba desean la caída del partido favorito, los Ortodoxos. La oligarquía pro imperialista encuentra en Fulgencio Batista al hombre ideal para librar al país de las vacilaciones de Prío y evitar el éxito del pueblo en las elecciones que se celebrarían en 1952. Finalmente, en la madrugada del 10 de Marzo, se produce el golpe previsto.

Unido a esto, la inestabilidad de la economía cubana, provoca que el capital privado oriente su inversión hacia la fabricación de inmuebles en las urbes. El problema de la vivienda se agrava debido al costo de los alquileres. La población, como es natural, crece por la gran corriente migratoria, producto de la desigualdad salarial existente entre el campo y las ciudades, que estimula su concentración en los centros urbanos. (5)

La discriminación de la mujer llega a tal punto, que en los burdeles son empleadas meseras como disfraz de la prostitución. La población negra protagoniza la gran hueste de desempleados, que constituyen reserva para la mano de obra barata y con baja calificación técnica. El analfabetismo se hace mayor en la misma medida en que aumentan las distancias entre la capital y regiones del interior cubano.

Ante la situación de fines de 1949, la introducción de la televisión en Cuba cuenta con el apoyo del entonces presidente de la República Carlos Prío Socarrás. La ganancia que el nuevo medio traerá al tesoro público serán muchas. Previendo el progreso que significa la implantación de la televisión, Prío da licencia a Goar para que obre según se propuso.

Desde el punto de vista comunicativo, la radio ha generado una situación muy particular: las imágenes mentales creadas por el oyente, a diferencia de otras ofrecidas por el cine y la fotografía hasta ese momento, no están limitadas por espacios, ni por pantallas, ni colores ni sonidos.

Casi la totalidad de las emisoras cubren sus espacios radiofónicos desde la mañana hasta la medianoche, con programas de los más disímiles géneros y con variadas propuestas.

La televisión modifica los horarios de mayor audiencia radial y, por tanto, los de las transmisiones de espacios. Si antes los importantes momentos de recepción radiofónica eran los de la noche (de 6:00pm a 10:00pm), tras la colocación de la televisión en el éter, los programadores radiales hacen concesiones ante el nuevo competidor, y refuerzan las transmisiones en el horario de las primeras horas de la mañana (informativos), luego las primeras de la tarde (novelas), y finalmente, la noche (espacios de espectáculos).

La programación televisiva también es diversa. Coexisten novelas, aventuras, humorísticos, policíacos, noticiarios... Todos con sus menciones intermedias de publicidad. En muchos casos es fácil determinar qué firma patrocina un programa, pues éste lleva el "apellido" de su dueño: A bailar con Colgate, Cabaret Regalías, El Programa Westinghouse, La Familia Pilón, El Álbum Musical Phillips, Atracciones Partagás, Jueves de Moda Camay, Cabalgata Deportiva Gillette.

Ofrece pocos espacios de superación cultural, infantiles, deportivos (6)... No es de extrañar este orden de prioridades, si se entiende que el principal interés de los anunciantes es vender sus productos. Y cuál mejor manera, que el estimular programas donde los públicos pueden ser amas de casa, lavanderas, jovencitas ávidas de lucir y oler bien... Gente que pueda pagar por los productos que los anunciantes publicitan.

En sus inicios, la televisión no es lo suficientemente experta en estas cuestiones. Sin embargo, esos fallos son bien aprovechados por los anunciantes de la radio, quienes sí poseen una vasta experiencia en el tema.

El nuevo medio es inexperto. Sus hacedores tratan de llevarlo adelante desoyendo sugerencias, pronto se dan cuenta de la necesidad de nutrirse del conocimiento de los "hombres de la Radio".

En muchos casos la televisión se sirve de los estilos de programas radiales de éxito para montar espacios similares, con el valor añadido de la imagen. Los dueños de UR y CMQ lo son también de las nacientes televisoras,  y deciden experimentar con fórmulas de triunfo ya confirmadas en la radio.

Así ocurre con A Bailar con Colgate, que se transmite los viernes de 8:00 a 8:27 de la noche por CMQ-TV  y se convierte en el más sintonizado en toda La Habana, en el mes de agosto de 1951. En ese mismo mes, el programa humorístico Garrido y Piñero, sale al aire los martes y jueves, también a las 8:00pm, es el mejor ubicado de UR-TV en la investigación de audiencia. (7)

Aunque se emiten en días diferentes, el horario es similar, lo que demuestra que decir 8:00pm, es decir "horario estelar". Antes de aparecer la televisión, la radio es dueña absoluta de los horarios estelares de transmisión. Pero al introducir experiencias de la industria radiofónica, la televisión penetra en su momento de mayor audiencia nocturna, y lo hace para no retirarse nunca más.

Debido a sus bajos costos -y porque para 1952 ya Cuba cuenta con un millón y medio de radiorreceptores, contra poco más de 17 mil aparatos de video (8)-, la programación de la radio llega a todos los rincones del país, lo que permite cubrir un espectro mayor de territorios y de tiempo de transmisiones. La radio comienza desde horas tempranas de la mañana, mientras las grandes cadenas televisivas lo hacen desde las 10:30.

Poco a poco la radio se acomoda en los momentos de la mañana y en las iniciales horas de la tarde. De esta manera recupera en parte lo que le fuera arrebatado por la televisión.

RADIO, TELEVISIÓN Y LA CÚPULA DE PODER

  • Radio Cubana y Partidos Políticos

Cuando aún no existen la radio ni la televisión, las campañas políticas deben realizarse a través de la  prensa escrita.

La historia cuenta que los métodos de propaganda radiofónica de Goebbels, en la Alemania nazi, comienzan a despertar cierta inquietud en los observadores y a plantear una nueva expectativa: cuál es el poder y la influencia de la radio, en términos políticos. Muchos comienzan a preguntarse, en este contexto, si la radio sirve para algo más que para dar la hora o vender gaseosas, y tratan de encontrar respuestas a través de los métodos de indagación.

El tiempo se encarga de demostrar las trascendencias y limitantes de la radio desde el punto de vista político, y Cuba no es la excepción.

Los programas radiales que constituyen críticas abiertas al gobierno de la república en aquella época, resultan muchos respecto a los ofrecidos por la TV. El número de emisoras existentes, facilita la transmisión de humorísticos capaces de tocar el tema político de forma costumbrista o de explotar más las especificidades del medio para las emisiones pertenecientes a partidos políticos. Los dueños de televisoras prefieren utilizar las ventajas de la imagen en programas de corte musical, dramatizados e informativos, por eso son escasas -aunque no nulas- las transmisiones dedicadas a la política de actualidad. Programas de debates como La  Mesa Redonda y Ante la Prensa, de CMQ, en el horario nocturno, debido a las polémicas surgidas a lo largo de sus emisiones, resultan más difícil ser radiados.

En medio de la ensarta de partidos políticos que se disputan el poder de la nación, los micrófonos radiales pasan a ser centro de tales acontecimientos. Cada partido político cuenta con espacios radiales en determinadas emisoras. Si mayor es el protagonismo de la entidad en la vida política del país, dispondrá de un espacio en una estación de prestigio o muy escuchada a nivel nacional. (9)

Los auténticos hacia 1950 poseen tres programas radiales. Uno en CMQ, y dos en la CMW-Cadena Roja de la Señora Flor Ángel Cañizo de Trinidad. (10) El de CMQ sale al aire los domingos, a las 12 del mediodía, con el nombre de La Tribuna Programática Antonio Alcalde. La prensa la define como "Tribuna Priísta", puesto que Antonio, es ex - Ministro de Hacienda en disfrute de licencia electoral y hermano del Presidente Carlos Prío, y se está postulando para alcalde de La Habana. La audición cuenta con entrevistas, charlas y un editorial final. Esto impide que el público se aburra, sobre todo porque usan un lenguaje comprensible para los radioescuchas.

Por CMW- Cadena Roja, los viernes a las 8: 30 PM se escucha La hora auténtica de Castellanos, otro aspirante a alcalde de la capital por el mismo partido (11), y por tanto, doble rival de Antonio Prío. Inmediatamente después, sale al aire por esas ondas una conga en propaganda a favor de Antonio Prío, y acto seguido otra emisión radiofónica que responde a los intereses de la otra ala del autenticismo donde se exaltan las ventajas si Prío gana las elecciones.

En aquel tiempo, uno de las transmisiones más escuchadas de la emisora Unión Radio es La Palabra, dirigido y conducido por el periodista, representante del Partido Ortodoxo, José Pardo Llada, quien alcanza  tanta popularidad como Chibás. La Palabra goza de aceptación en el público, pues critica a los auténticos.

En agosto de 1951, Gaspar Pumarejo abandona Unión Radio y Unión Radio Televisión. Manolo Alonso, uno de los cineastas más reconocidos de la época, es quien paga $ 1 600 000 por el valor de ambas empresas. Los rumores apuntan a que ese dinero pertenece a Carlos, Antonio y Paco Prío.

Ante esos comentarios, Pardo Llada renuncia a transmitir por las frecuencias de Unión Radio. Da a entender una vez más que el gobierno de Prío ha dado el dinero para obstaculizar uno de los canales más oídos pues para el Partido de Gobierno es idóneo buscar un método silenciar la labor realizada hasta el momento por la emisión.

Manolo Alonso, por su parte, asevera que en la operación solo han participado entidades industriales (La Polar, Partagás, Humara y Lastra, RCA- Víctor) y que le ha ofrecido Pardo Llada media hora por día para transmitir con entera libertad, propuesta que no acepta.

Días después, desde la tribuna de Chibás, en la CMQ, José Pardo Llada asegura la implicación del gobierno en los hechos. El escándalo llega a tal grado, que Alonso se ve obligado a retarlo para que demuestre tales afirmaciones, y asegura que  quienes trabajan con él pueden pertenecer al partido que deseen, pues su negocio es fuera de política. 

Por mucho que habla el famoso comentarista, no le es posible demostrar la implicación de los Prío en la compra-venta de la emisora y la televisora; y La Palabra desaparece del aire.

En 1952, Amado Trinidad vende la RHC- Cadena Azul a un norteamericano llamado Bed Marving, quien es un representante de Batista. Entonces recibe el nombre de Cadena Azul de Cuba. En realidad la emisora está comprada por Batista para garantizar más efectividad en sus campañas políticas. Más tarde, cuando se sabe todo, la Cadena Azul de Cuba es cerrada y abren el Circuito Nacional Cubano. En el fondo esta estación también pertenece al dictador.

Política y vida social a través de los espacios humorísticos y dramatizados de la Radio Cubana

No solo los partidos hacen uso del medio para hablar y hacer reflexionar al pueblo sobre política mediante la persuasión. Todos los lunes, miércoles, viernes y sábados, sale al aire Cascabeles Candado, espacio humorístico escrito por Enrique Núñez Rodríguez y Francisco Vergara, y dirigido por Enrique Iñigo y Celestino García. El personaje principal, Mamacusa Alambrito, una solterona y dueña de La Mansión Candado, se proclama candidata a la Presidencia de la República. En su programa político, lleva leyes y orientaciones para mejorar el país.

Cada noche los oyentes disfrutan al enterarse de qué medios se vale Mamacusa para vencer a sus enemigos de la lid electoral, y cómo la defienden y buscan votos los huéspedes de su mansión: Pirolo, Martica, La Cansadita, Tachuela y Pompilonia.

Antes de la desaparición de RHC-Cadena Azul, se radiaba La Marquesa, un programa escrito por Arturo Liendo y protagonizado por Rita Montaner, con gran aceptación por parte del público. Uno, porque Rita es  muy popular y querida por todos; dos, porque en boca de ella se pone la actualidad nacional, con el final del chiste populachero. El clímax llega cuando en el mes de julio de 1951, el simpático personaje comenta temas como la polémica Aureliano- Chibás (12). También por la misma emisora se radia a la 1:04 minutos de la tarde el programa  La bodeguita de Liborio, donde abundan las críticas sobre los políticos y sus actividades. (13)

Candelaria Candela, de Unión Radio primero y de Cadena Azul de Cuba un año después, es otro espacio muy bien recibido. Candelaria es una chismosa que salpica con comentarios políticos las cosas ocurridas en un solar.

Un hecho significativo ocurre también en la CMQ el 4 de mayo de 1952. El programa Universidad del Aire, transmite su curso Saldo del Cincuentenario, pues en ese año se conmemoran los cincuenta años de República. El profesor Elías Entralgo se refiere, en su conferencia, a la Constitución de 1940. La emisión es interrumpida por elementos del Servicio de Inteligencia Militar (SIM) y miembros del Partido Acción Unitaria (PAU). Resultan heridos numerosos asistentes. Semejante hecho tiene gran repercusión social, pues surge una ola de protesta popular.

Pero la radiodifusión participa también de la convulsión social. Sucedió en Cuba y Última Noticia, de RHC- Cadena Azul; La Guantanamera, de la Q; y El drama real de la una, de Radio Progreso, escenifican sucesos de la crónica roja, y son ejemplos de los espacios más representativos dedicados a los problemas sociales.

Muchos de los asesinatos narrados, tienen un trasfondo económico: un padre mata a su hija a martillazos porque no tienen dinero y es una boca menos para alimentar; una jovencita se prostituye para ayudar a su familia pobre, y resulta asesinada por uno de sus clientes; o la historia de un descuartizador, cuyas proezas asustan a todos.

Muchos oyentes protestan. Mas los mecanismos de venta orientan que esos programas deben seguir, para ello las agencias de publicidad siempre tienen contratados a pedagogos y psicólogos dispuestos a dar cualquier tipo de justificaciones para que semejantes espacios continúen en el aire, pues venden... y bastante.

Política y sociedad en la televisión cubana

Otro hecho de relevancia, seguido paso a paso por el público a través de los tres medios de comunicación existentes, es la polémica Aureliano-Chibás. Una batalla librada en especial desde las ondas radiales, teniendo como testigos a los millones de cubanos que cada noche dominical esperan el programa.

Las magnitudes alcanzadas por el problema de los Ortodoxos y el Ministerio de Educación no se queda solo a nivel de la radio y la prensa escrita. La televisión también es usada como tribuna para discutir en torno a ese tema.

El sábado 23 de julio de 1951, los diarios nacionales anuncian que las cámaras y micrófonos de los dos canales se trasladarán a la sede del citado ministerio para transmitir el debate entre Aureliano y Chibás. Este último llevará las pruebas en contra de Sánchez Arango; pero como no las consigue, no puede ir. El Mundo, en su edición del día siguiente, describe la desilusión con mayor detalle: "Nunca se había televisado un programa con mayor rating (...) Todos los aparatos de televisión se encontraban sintonizados en los canales 4 y 6 (...). Nadie quería perderse la pelea entre ambos gladiadores. Pero al fin nada ocurrió y el Ministro de Educación se vio solo ante las cámaras y micrófonos. Perdió el 50% de espectacularidad el show." (14)

Otro programa que transmite CMQ-TV es Ante la prensa. El Dr. Jorge Mañach entrevista a personas relevantes en la vida política del país para instruir al pueblo en esos tópicos.

El espacio de la Mesa Redonda, cuyo moderador es también el Dr. Jorge Mañach, es aprovechado para traer a políticos o abogados, profesores universitarios, periodistas, y a veces, representantes del pueblo. Debaten sobre un determinado tema, que puede ir desde la producción azucarera cubana hasta las repercusiones del caso Perón en Argentina. En ocasiones la Mesa Redonda de CMQ- TV es sacada del aire, pues los participantes, que por lo general son cinco, no logran ponerse de acuerdo en cuanto a las ideas. Esto trae como consecuencia que alteren la voz y terminen discutiendo, perdiendo toda ética, a pesar de estar frente a las cámaras de un canal nacional.

Un hecho histórico ocurrido por estos años es el asalto al Cuartel Moncada en Santiago de Cuba. Como ese 26 de julio es domingo, las noticias en la CMQ se reciben hasta las once de la mañana. El corresponsal del Noticiero CMQ  en esa ciudad llama antes de la hora del cierre y da la noticia. Sin embargo, los Mestre, por temor a la censura, prefirieren no decirlo en sus espacios noticiosos.                                                   

El camarógrafo de esa televisora logra filmar parte de los acontecimientos. Ese mismo día la envía con un oficial del ejército. Hace pasar el paquete como medicinas para un amigo que las esperaría en el aeropuerto. La película llega a CMQ; pero tampoco la transmiten por las represalias que puede tomar el dictador.

El canal 2 lleva al pueblo la noticia a través del Ministro de Información Ernesto de la Fe, quien llama a Telemundo para hacer unas declaraciones sobre ciertos sucesos ocurridos en Oriente. Se informa que un grupo de bandidos ha atacado el cuartel Moncada. Las imágenes tomadas son de impactos de balas y ataúdes de los fallecidos en la acción.

La televisión tiene otro espacio llamado  La Hora del Partido Ortodoxo y sale al aire los domingos por la noche a través del canal 4. Ahí concurre Fidel Castro cuando sale del Presidio Modelo de Isla de Pinos el 15 de Mayo de 1955 y de inmediato es cerrado el programa.

A pesar de que en la radio y en la televisión existen numerosos programas de denuncias contra los gobiernos de turno y los políticos corruptos, escritos e interpretados por quienes se han ganado un espacio en el gusto popular, para analizar los contactos de sus dueños con la cúpula gubernamental, hay que ir más lejos.

Los dueños de las televisoras, al igual que los radialistas, tienen relaciones muy cordiales con los políticos de turno, pues ambos están regidos por un sinfín de intereses nacionales y extranjeros.

Los grupos de poder imperantes -la superestructura- poseen a su vez, estrechos vínculos con el Crimen Organizado o la conocida Mafia. Son famosas las relaciones sostenidas por Batista (y en su momento Prío y otros "auténticos") con el capo Meyer Lansky, apodado "el financiero de la Mafia", creador y jefe del "Imperio de La Habana". (15)

En La Habana están radicadas cuatro familias, dirigidas por el propio Lansky, Amleto Battisti y Lora, Santo Trafficante (padre) y por Amadeo Barletta Barletta.  Controlan importantes casinos, los más lujosos hoteles de la época, numerosos prostíbulos, y otros negocios de importancia.

Es Barletta quien posee mayor número de intereses en los medios de comunicación cubanos. El italiano es accionista o dueño de dos canales de televisión y una emisora de radio. Si el dinero que Barletta necesita para financiar sus proyectos en los medios siempre está ahí, ¿de dónde proviene? Para Mestre, levantar Radiocentro, significó pedir préstamos y convencer a más de un inversionista sobre lo "factible" de apoyar la construcción.

Quizás a la altura de estos tiempos suene fácil analizar a esta figura controvertida dentro de los medios y la sociedad cubana de dicha época. Pues bien, veamos cómo lo relata, en el año '55, un cronista del periódico Pueblo. Lo hace de una manera muy cubana y hasta jocosa, que es como mejor llegan este tipo de críticas. Este fragmento del artículo, con destaques en negritas hechos por el propio autor, resume un poco cuanto de Barletta se puede hablar:

"(...) Barletta es otro de los casos típicos de la televisión. Se hizo radioemisor por un berrinche con Goar Mestre. Se puso bravo porque Vaillant -primo de Mestre-, había conseguido arrebatarle la representación de los automóviles "Buick" en la General Motors, y se metió a radioemisor.

-Si el Mestre me quiere perjodicare con los automobile, Io no sonno bobo ni nada de eso. Lo va a fastidiarle, e Io compra una planta de televisione per fastidiarlo... ¡Questa e una vendetta siciliana!

Y Barletta compró acciones en el Canal 4, en el canal 2 y en el canal 11. Estuvo a punto de hundir el canal 4, embarcando a sus socios, ha hundido el canal 2, y ha secuestrado el canal 11.

Barletta es el típico hombre de garra, que gobierna sus negocios a leñazo limpio. Lo mismo embarca a un capitalista, que encabeza una "mafia" para asaltar un periódico. Se viste de etiqueta para ir a palacio (16), o se enfunda un pullover para ciertas entrevistas en alta mar.

Barletta se ha dado abrazos con todos los gobernantes buenos y malos de Cuba. Es amigo de Lucky Luciano y protector de los italianos que caen en desgracia con la Ley norteamericana.

Barletta es una joya.

Así anda la televisión en Cuba. Dos canales -el 2 y el 11- están en manos del signore Amadeo Barletta, un italiano con más agallas que cualquier personaje de su paisano Emilio Salgari (...)." (17)

Aunque se ha hablado de otros "hombres de los medios" que tienen también vínculos con el crimen organizado (entre ellos, se menciona a Pumarejo), es a través de la figura de Barletta que más se muestra.

Las relaciones de los medios con los gobiernos tradicionales del momento, no son simplemente las de autorizos de frecuencias y censura de espacios. Se trata de dueños de emisoras implicados con la cúpula de mando, quienes reciben sumas de dinero, como se demuestra posteriormente al triunfar el movimiento revolucionario del Primero de Enero de 1959.

Directivos de estaciones se reúnen con el embajador norteamericano, en suntuosas cenas ofrecidas por el diplomático, que incluyen "acuerdos" mutuamente ventajosos. Norteamérica utiliza nuestras estaciones de manera experimental, para realizar pruebas tecnológicas y de nuevas ideologías (el tradicional traspatio latinoamericano); mientras los dueños de medios masivos criollos reciben cantidades significativas de dinero y facilidades en equipamientos, en detrimento de programas que satisfagan el interés cultural del público nacional.

RADIO Y TELEVISIÓN: COEXISTENCIA Y COMPLEMENTACIÓN

A inicios de los cincuenta ya Cuba cuenta con televisores traídos por  prestigiosas marcas extranjeras, en especial las procedentes de los EE.UU., país que en 1954 fabricó 11 millones 841 mil radios. Además, existen en Cuba cerca de 45 millones de radios de automóvil, así como un millón y medio de radios en uso.

Indiscutiblemente, la aparición de la televisión significa para la radio una disminución de sus ingresos por conceptos de publicidad. Además, pierde clientes que jamás puede recuperar de manera tan sencilla. No es lo mismo escuchar un partido de pelota, que verlo. Y eso lo saben los grandes patrocinadores, quienes trasladan mayores sumas monetarias para el video, que para la radiodifusión.

En 1953, estudiosos norteamericanos coinciden en las ventajas de la radio frente a la naciente industria televisiva:

  • 1. La mujer que trabaja no puede ver... tiene que oír.
  • 2. Los niños prefieren el escenario maravilloso de su imaginación, al escenario limitado de la televisión. Prefieren imaginarse a sus héroes.
  • 3. La televisión cansa mental y físicamente.
  • 4. La televisión acaba con la vista.
  • 5. Las mismas caras llegan a cansar. La radio no cansa nunca pues cada oyente imagina a su héroe como quiere.
  • 6. La televisión no piensa... la radio comienza a pensar.
  • 7. Es costosa la televisión, mantener un aparato cuesta mucho dinero. (18)

Pero a pesar de los estudios teóricos foráneos que abogan por su superioridad frente a la naciente televisión, la radio cubana para aquellos días, ya ha brindado un servicio identificado con el pueblo, ha pasado por etapas de progreso y adaptación.

Las oportunidades económicas que brinda la radio para las familias cubanas, son considerables respecto a las ofrecidas por la televisión.

No es un secreto que la ventaja de la imagen clarifica el concepto de venta pretendido por el vendedor, pues ya no debe ufanarse en describir al pie de la letra un producto que debe imaginárse el comprador; pero al mismo tiempo se pierde la magia que solo la radio es capaz de crear en los oyentes. Esta magia, indiscutiblemente, ha funcionado con sus altibajos hasta la introducción de la televisión.

El desplazamiento de artistas de un medio hacia el otro no resulta tan traumático en un principio. CMQ-TV corresponde al conglomerado Mestre, y UR-TV a su homóloga radial.

Artistas radiales de CMQ se trasladan para la estación de televisión de su propia emisora - en el mismo edificio-. Otro tanto ocurre con los de Unión Radio.

Las alteraciones comienzan cuando Barletta funda el Canal 2, y tras el surgimiento de los canales 7 y 11. Se inicia una carrera por acaparar a las figuras  de la radio, y llevárselas para la televisión, fueran o no de la misma estación de radio y TV. Igual sucede con los técnicos, ingenieros, locutores...

Afirmar que la televisión desplaza a la radio en Cuba, es un absurdo. La primera prueba la tenemos en que nunca cesan las estaciones, y sí en cambio muchas televisoras aparecen y desaparecen por períodos.

Ocurre un acomodo, un reajuste dentro del espectro de los medios de comunicación en la Cuba de los ‘50. Esta situación sucede desde antes: es el resultado de una lógica en el desarrollo de los medios masivos de comunicación.

Con la aparición de la radio, la prensa escrita se reajusta a las nuevas exigencias impuestas por la radiofonía. Se pasa de la simple información, a los grandes análisis, a la orientación, la opinión y, definitivamente, coexisten y aún lo hacen. Lo mismo acontece con el surgimiento de la TV.

Y, aunque no es menester entrar en grandes detalles -pues significa salir del momento histórico analizado-, otro tanto ocurre en la actualidad con Internet. Acapara en sí misma el compendio de lo hasta ahora salido del ingenio de los técnicos de la comunicación y la información, y sin embargo, no ha provocado la desaparición de ningún predecesor.

Nada de lo ocurrido en aquel período lejano en el tiempo, provoca afectaciones considerables en ninguno de los dos medios analizados. Más que un impacto negativo, ocurre una complementación de ambos. La suerte corrida por la radio, se debe en gran medida a la televisión, pero también la savia nutriente de la radio, contribuye a la superación y perfección.

Notas:

(1) Oscar Luis López, "La radio en Cuba". Ed. Letras Cubanas, Tercera Edición, La Habana, 2002, p. 288.

(2) Cuando se introduce la televisión en Cuba, el Partido Auténtico figura en el poder, con Carlos Prío a la cabeza.

(3) Ramón Grau San Martín es presidente de la Isla en el período 1944-1948. Carlos Prío es su discípulo en ese momento pero por problemas de incomprensiones políticas se convierten en enemigos luego de que Prío asuma el poder.

(4) Informe Central al Primer Congreso del Partido Comunista de Cuba, Ed. DOR, La Habana, 1975, p. 21.

(5) Antecedentes socioeconómicos de la Revolución de 1959", Carlos del Toro González. En: Revista Temas, No. 16-17. 1999.

(6) Cuando Pumarejo decide comenzar las emisiones, lo hace motivado por las transmisiones de la pelota. UR-TV llega a ser toda una especialista en lo relacionado con la difusión del béisbol por control remoto. CMQ-TV, a principios de octubre de 1955, asume la transmisión de la Serie Mundial de Béisbol desde los Estados Unidos, en vivo.

(7) Circuito CMQ-Lib.Cit.: periódico "Pueblo", 10-8-51, sección "Radio Alegre... Televisión."

(8) Resultado de una investigación realizada por el Departamento de Publicidad de CMQ, en el año 1952.

(9) Reynaldo González, "Llorar es un placer", Ed. Letras Cubanas, La Habana, Cuba, 1988, p. 308.

(10) Flor Ángel Cañizo de Trinidad es la esposa de Amado Trinidad, dueño de  RHC-Cadena Azul, emisora que protagonizó junto a la CMQ a fines de los años cuarenta, la mayor rivalidad entre emisoras de la radio cubana, conocida como "La Guerra del Aire". La emisora que esta señora dirige, va orientada a un público femenino.

(11) Recordemos que el Partido Auténtico está dividido en dos: los seguidores de Grau y los de Prío.

(12) Más adelante se desarrollará el protagonismo de la radio y la televisión sobre esta famosa polémica entre Chibás y el Ministerio de Educación.

(13) Circuito CMQ-Lib.Cit.: periódico "Mañana", 10-I-52, sección "Radio Alegre... Televisión."

(14) Circuito CMQ, Lib. Cit, periódico "El Mundo", 24-VII-51, sección "Telemundo".

(15) Para este tema se pueden consultar los capítulos II y IV del libro "El Imperio de La Habana", de Enrique Cirules, La Habana, 1993.

(16) Se refiere al Palacio Presidencial.

(17) Circuito CMQ-Lib. Cit.: periódico "Pueblo", 22-I-55, sección "Extra!"

(18) Circuito CMQ-Lib. Cit.: periódico "Avance", 22-VII-53.

 

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